Datos personales

Es una asociación-Sociocultural que nace para difundir y recopilar la Historia de Tarifa.Esta la hacemos entre todos. Nuestra dirección es: baluarte-tarifa@hotmail.com Estamos trabajando en una página oficial para Baluarte. De momento este es un blog vinculadO a ella y con artíiculos firmados personalmente.

domingo 18 de diciembre de 2011

Pregón de Navidad 2011. Ciudad de Tarifa





Pregón de Navidad 2011
A cargo de D. Francisco Javier Terán Reyes
Historiador

Tarifa, Sábado 17 de Diciembre,
En la parroquia de San Francisco




Sr. Padre espiritual de las iglesias de Tarifa. Sr. Alcalde, Sr. Presidente y miembros de la Asociación Belenista, queridos familiares, amigos todos.


Es para mí un placer y una satisfacción el encontrarme ante todos ustedes con motivo de la proclamación de estas fiestas.


Antes de iniciar este pregón de Navidad, debo comenzar agradeciendo a la Directiva de la Asociación de Belenistas de Tarifa, a cuya decisión, debo el honor de estar aquí, ante vosotros, con la hermosa tarea de realizar el Pregón de Navidad de este año 2011. Del mismo modo quisiera hacer extensivo el agradecimiento a la Coral y Rondalla de Tarifa, un grupo humano dirigido por la extraordinaria batuta de don Fermín Franco, quienes se prestan constantemente a colaborar con todos nosotros, y en especial nos deleitan con sus cantos en Navidad, pues con sus voces, instrumentos e ilusión, nos dejan un legado de incalculable alcance, poniendo en valor cada año más, nuestros Villancicos tradicionales. Sería imposible no entender la Navidad sin la Coral Tarifeña. Y por último, quería dar las gracias a María del Carmen Tizón, pregonera del año pasado por dedicarme tan bellas palabras.


Quisiera también dedicar este pregón a esas personas que día tras día luchan con ahínco por alguna enfermedad, quienes depositan sus mayores fuerzas en sus profundas ganas de seguir viviendo. A todos aquellos que están ahora mismo en la cama de cualquier hospital y a tí mujer, a mi dulce amiga Andrea, por tu sonrisa, bondad y caridad.


Y ahora cumplido este deber al que la gratitud y el afecto nos obliga, entremos de lleno en nuestro pregón.
Cuando llega la Navidad esperamos expectantes estas fiestas cada año, y lo hacemos a sabiendas de que son momentos cumbres de la historia de la humanidad, porque aquél Dios que se encarnó y nace en Navidad cada año, se renueva.


Digamos que se celebra el cumpleaños de Jesús. Sobre un autentico mar humano, el pueblo se funde por arte de magia en buenas sonrisas, encuentros amistosos y de unión familiar.


La Navidad produce en cada uno de nosotros sentimientos contradictorios de alegría y de tristeza. Forma parte de ese andar lúcido y a tientas que es la vida, marcado por la debilidad y la oscuridad pero activado por la búsqueda y, en definitiva, por el gozo.


De una parte la Navidad es fiesta, felicitaciones, regalos, villancicos. Es además un momento entrañable de encuentro con los seres queridos. Pero no es raro escuchar estos días a personas que se lamentan por la llegada de la Navidad. “A mi-dicen- no me gustan las navidades” o bien “ojalá hubieran pasado ya estas fechas”.

Todos estos sentimientos obedecen a veces a una razón tan sencilla como el agobio que producen los preparativos festivos; de esto saben mucho las amas de casa,

siempre corriendo, que no llego, que tengo que realizar la compra, que van a subir los precios. Y todo por hacer la vida más grata a los suyos.

Otras veces son sentimientos de profunda tristeza, causados por la añoranza de los seres perdidos, por el hastío de tanta alegría prefabricada y sobre todo, por la percepción de la pobreza y la injusticia.


Al preparar estas líneas me venían a la mente, de forma desordenada muchas veces, recuerdos, vivencias, sentimientos, impresiones... Ingredientes todos ellos, que me gustaría ser capaz de seleccionar, mezclar, amasar y hornear como nuestras madres y abuelas han hecho siempre en Tarifa y así poder traeros hoy mi pregón, cual friolera navideña Tarifeña, de presentación austera, menuda, dulce al paladar y preparado en casa con mucho cariño.


De ese cúmulo de pensamientos os traigo esta personal evocación de la Navidad. Todos tenemos una memoria navideña donde vamos grabando entrañables momentos vividos en estas fechas. Busco en mi mente recuerdos de mis Navidades infantiles, en aquellos años y me voy situando.
Mis navidades seguramente no son muy diferente a las vuestras, yo nací en la década de los años 70, probablemente somos la generación del chándal azul marino con franjas blancas en la manga, los que disfrutamos con el mundial de naranjito, aquella generación que jugábamos en la calle a las canicas, al trompo, a las chapas o al elástico, Somos aquellos donde nuestras madres limpiaban los churretes con un poco de saliva y que si se nos caía un trozo de pan al suelo, le dábamos un besito y ya no los podíamos comer. Pasábamos el tiempo elaborando pasos de semana santa chiquitos con su posterior procesión, hacíamos nuestros quioscos con cajas de cartón y vendíamos lo que tuviésemos antiguo, viejo o a mano, a ello le sumábamos las escopetas de caña que hacíamos con un trozo de madera y varias pinzas de la ropa. Así durante todo el año jugábamos deseando que llegase una nueva Navidad para estrenar algún jersey nuevo o conjuntito de lo de Pimienta y poder jugar en nuestra bonita Alameda.


Mi Navidad comienza cuando podía ver colocadas las luces del maravilloso alumbrado que invita a pasear, cuando veo el humo de las castañas asadas de nuestra puerta de Jerez y cuando desempolvamos las viejas figurillas del belén y los adornos del árbol.


La colocación del Belén
Es el momento de colocar nuestro particular Belén. Colocar el Belén es volver a la fascinación que ese momento significaba en mi infancia cada año. Queríamos reproducir la ciudad de Belén, en su lengua original Bet-le-hem que significa “casa del pan”, queríamos representar un pequeño poblamiento situado a tan sólo nueve kilómetros de Jerusalén, que no debía contar con más de unos mil habitantes, sobre todo pastores y campesinos.


¡Montar el Belén! o ¡Poner el Belén!, es una expresión que me recuerda que estamos ya cerca de la Navidad, acaba el Adviento y estamos preparando nuestras casas y nuestros corazones para recibir a los demás.


Al principio me limitaba a preparar la mesita, el papel pintado que simulaba un paisaje estrellado nocturno, ayudaba a sacar la caja del Belén y dejarlo preparado para que cuando llegase mi padre de trabajar, entre él y mi madre lo montasen. Poco a poco mi participación fue en aumento, recoger ramas, piedras de la caleta, piñas, desenvolver las figuras, revisarlas, restaurar los posibles desperfectos.


No faltaban naturalmente las luces de colores, que con su intermitencia parecían dar movimiento a las figuras. Recuerdo con cariño cómo mi padre hacía que coincidiese una bombillita roja con la hoguera de los pastores, otras dentro de las casitas de corcho y una luz blanca y grande en el portal.


De niño, yo aprendía, y de la misma forma que hacen hoy todos los chiquillos, jugaba con el Belén. Yo no me conformaba con mover las figuritas de los Reyes Magos acercándolas al establo, No, yo lo movía todo.


A mi Belén acudían pastores, click de famobil, master del universos como Giman y Eskeletor, vaqueros, pitufos, tiburones de plásticos y todo aquel muñeco que cupiese en él.


Cada año íbamos a comprar algún adorno nuevo, bien a la tienda de Galerías Villanueva, o a su ferretería, aquella que estaba en el rincón de Illescas, o bien a lo de Radio Serrano y eso era porque aun no existía la tienda de los veinte duros, ni la de los chinos.


El nacimiento ahora se coloca en el alfeizar interior de uno de los ventanales del comedor. Pero aun siguen quedando esos Belenes, de una puerta vieja de madera que actúa de soporte para las figuras del misterio, para el Castillo de Herodes, para colocar la posada, los reyes con sus camellos y los pajes que llevan las riendas, los pastores, las ovejas, un pescador y una lavandera. Y con los años algunos, sobretodo los críos nos gustaba introducir en algún recoveco la figurita del hombre haciendo sus necesidades.


El primer paso era comprar en lo de Ruffo el papel de estrella, luego íbamos montando con corcho las montañas y cavernas, que decorábamos espolvoreando harina que echábamos con un colador para simular nieve en esos altos picos. Si no teníamos o no queríamos utilizar harina, un poco de polvo de talco bastaba e incluso algunos habrán rayado algo de corcho blanco. También recogíamos musgo o hierbas del Olivar. Muchos nos acercábamos al ángulo de esa pequeña esquina de la puerta del perdón de nuestra iglesia de San Mateo donde se apreciaba vivamente algo de esas pequeñas plantitas.


El famoso río de papel de plata, se hacía de pape de albar y añadíamos tierra o fina arena de nuestra playa tarifeña. Ya teníamos nuestro belén montado.


Con los años estas figuras iban mejorando, la hacíamos nosotros. Recuerdo especialmente a mi padre pintándolas, con esos dedos torcidos pero templados, con tanto mimo y cuidado que depositaba en su estupendo pincel de pelo de conejo. Y cuando ya estaba perfectamente pintadas, ¡No¡ - gritaba Yo.- Las cubría de betún de Judea, todo negro, las limpiaba inmediatamente envejeciéndola y añadiéndole un poco de polvo de talco.


Se palpaba la navidad. Estábamos ansioso por ver el portal de Belén de San Mateo, fundamentalmente ese del Sagrario, con ese agua corriendo, ese molino de viento con sus aspas en movimiento, esa lavandera en acción y esas figuras de reyes a caballo que bien podrían ser pequeñas obras de arte.


Disfrutaba también contemplando el Belén de las casas particulares de amigos y familiares, especialmente los de mi tíos, al igual que disfrutaba con los belenes de mi padrino y madrina como eran los del Curro el Sacero y su mujer Pepita.


Pero no en todas las casas había un belén y en cuanto a su panorama, esta asociación de Belenistas en Tarifa lo ha revolucionado y ha ido rescatando de la memoria colectiva e histórica este arte de poner un belén. Recordamos frescamente esos dioramas, pequeñas escenas de la vida de Cristo que majestuosamente se pueden ver reflejadas en la cárcel real. Serenidad y entrega. Alrededor de 30 personas son capaces de revivirnos un auténtico pesebre con todo lujo de detalles, escenas con templos romanos, con el orden dórico perfectamente trazado, con un bellísimo puerto Alejandrino que recuerda a las antiguas almadrabas y entre hueco y hueco es capaz de colarse nuestra bella portada de San Mateo Y juegan con las luces, sí, con atmósferas y sonidos, y son capaces de idear un autentico imaginario cristiano.


Desde luego, maravillosa iniciativa, digna de admiración y reconocimiento a su trabajo y esfuerzo.


Inseparablemente de nuestro Belén, está nuestro famoso arbolito de Navidad. Armarlo ya era toda una experiencia incomparable y siempre lo hacíamos en los primeros días de Diciembre, sobretodo antes del día de la Inmaculada. Cada esfera que se ponía es un anhelo, una espera de buenos momentos.


No se como, de repente aparecía un pino o pequeño abeto en mi casa. Todos mis hermanos y yo, ayudábamos en la decoración y estábamos atentos por si se caía una bola al suelo, para recoger los cristales inmediatamente antes de que mi madre se enterase.

Se pintaban las piñas, recogidas en el pinar más cercano de purpurina dorada. También Ramas de Algarrobos servían de decoración.


Mientras tanto en Radio Tarifa, sonaban los villancicos del Tamborilero o Noche de paz, o una Pandereta suena o el Rico Avariento, villancicos de puerta en puerta para que cayera un buen aguinaldo y sobretodo recuerdo a la Coral, haciendo paradas en las casas de amigos, y le obsequiábamos con la típica copa de anís o coñac y el mantecado.


Recuerdo a toda esa gente y a ese apuesto Fernando Villanueva pregonando a voz viva la buena nueva.

CORAL: “El Rico Avariento”



Quiero ofrecer un poco de lo mucho que se guarda, de lo más íntimo de cada uno. Son días de paz, de convivencia de perdón y olvido de ofensas, día de quitarnos las telarañas pegadas al corazón.

Son estas fiestas una sinfonía de los sentidos.


Se recrea la vista, con los adornos, luces y sonrisas, el oído se despierta. Tarifa desprende un olor distinto y se huele a pestiño de Isabelita Chamizo, a tortas y buñuelos de Andrea a polvorones y pavo frito, a centollas de lo del Grifo, a gambas y a un buen caldito.


Y se dan gracias, por estar juntos, se recuerda a nuestra virgen de la Luz, por encontrarnos nuevamente todos unidos y se tiene un recuerdo sereno, agradecido y tierno de los seres queridos ausentes.


Gracias madre, porque eres
La luz del faro que guía
El por qué de cada día
La mejor de las mujeres.

Eres alegría de penas
Eres luz y eres verdad
Eres brisa marinera
Que calma la tempestad.
Eres brillo de la aurora
Que reluce sin cesar.
Eres mañana, eres tarde
Que no es oscuridad.

Eres el verdor del campo
El color azul del mar,
Eres perdón, eres vida
Eres reina de la paz.

Y eres también esperanza
Rosa fresca y fortaleza
Y eres madre de Tarifa
Admiración y sorpresa.

Y madre de la Campiña
Eres guapa como nadie
Y eres bonita y morena
Que reluce en Navidad.

Novenas, natillas, buñuelos, pesebre, y familia. Esta época es sin duda especial para mí desde que tengo memoria, la Navidad es la excusa más grande para pasar un excelente momento con las personas que más valoro.


Son fechas donde sale el típico latigillo de felices Pascuas, el consabido, recibimos a cada momento verbalmente, y a uno lo hace ponerse orondo y muy ancho, poseído por ese puntito de orgullo que humanamente hay que perdonar.


¡Dejémosno de Herodes! La navidad merece la pena.


Si yo pudiera pedir perdón y que no me costara tanto, si fuéramos, y No digo Santos, gente sin rencor, seguro que merecería la pena estas fiestas.


Dejadme pegadito a la muralla,
Con los míos y mi familia
Dejadme pegadito a mi castillo,
Con una alegría serena que se deja ver por estas fechas.

Si yo pudiera Jesús
Ser también tu amigo
De mis dos brazos haría tu cruz,
Mis manos tus presentes
Mis ojos tu estrella de Oriente
Mi juventud mi poema
Y con él haría tus pies.
Mis piernas tus flecos de plata y bordados
Y a mi alma, le pondría un pañuelo blanco, para que enjuagaras todas las lágrimas y rencores del año.

La noche del 24, la Nochebuena y todos sus preparativos, es especial, mágica diría yo. Mamá, haciendo alardes de gran economista, adquirirá en el mercado los mejores productos al alcance de nuestro bolsillo y nos preparará una opípara cena que nos sabe a gloría.


Las familias más pudientes adquirirán el típico pavo de Navidad o un buen Voraz. En Navidad los gastos se disparan, la familia hace un gran esfuerzo.


Recuerdo a mi madre y a mi tía Mari luz, preparando un pollo gigante y en alguna ocasión un pavo desplumado, que algún que otro quebradero de cabeza nos dio.


A eso de las ocho u ocho y medía, iban llegando los invitados, mis tíos, primos, cuñados y demás familiares y nos sentábamos en la gran mesa del comedor de la calle Silos. Toda la familia alrededor de una mesa y es esa compañía la que viste de manjar el plato más humilde.


A los postres, papá sacaba, de no sabemos donde, porque más que lo habíamos buscado no lo habíamos encontrado, la caja de mantecados de 5 Kilos, y nos comíamos algún que otro mazapán, roscos de anís o alfajores! Al mismo tiempo salían los deliciosos turrones, aquellas tabletas de turrón duro el “Almendro”, que para partirlo había que hacerlo sobre una tabla con un cuchillo y un martillo, y había que comerlo poco a poco a base de ir royendo como lo haría el mejor de los ratones, también aparecía algún turrón de frutas, que muy poca gente lo tanteaba, al igual que el polvorón de limón o de canela. Y lo que hacían algunos con ese turrón de frutas, era despojarlo de sus pequeños frutos y dejar así, el armazón que las sostenía. Curiosamente muchos de nosotros, nos reservábamos al turrón de chocolate suchard.


Bebíamos Champán (aun muy poca gente había oído hablar del Cava), incluido los niños a la hora de brindar. Brindamos por mi abuelo Reyes con una copita de Chiclana y ahora nos acordamos mucho de los que se han ido y ya no están.


A alguien se le escapan unas lágrimas, y discurren por sus mejillas y empapan sus ojos, mirada de gratitud y asentimiento con la cabeza a la vez que un ligero temblor mueve su barbilla.


¡Y es que hemos hablado por teléfono con nuestros familiares más lejanos, con nuestros seres queridos!


Para romper el hielo, ha llegado la hora de cantar villancicos, todos cogíamos un instrumento. Previamente unos se habían acercado a la Dionda a coger cañas de cañizo para la zambomba, otros habían hecho algún sonajero a mano con chapas de refrescos y algún trozo de madera; la botella de anís preparada con una estupenda cuchara o un tenedor; mi hermano a las castañuelas, y mi madre preparando su maravillosa voz, pues nos iba a deleitar con Campanilleros.


Antes habíamos sacado ya del cajón todas las panderetas, que aun conservamos y que cada Nochebuena apuntamos el año con un rotulador edding en su piel. La de mi padre es un pandero grande con más de 30 nochebuenas apuntadas y si algún año falta, es porque alguno estaba malo o porque ese año alguien nos dejó.


Tras la cena, muchos acuden a la misa del Gallo. Cuyo nombre parte de una antigua fábula que afirma que el primer ser vivo que presenció el nacimiento del niño Jesús en la cueva de Belén y lo comunicó al mundo, fue un gallo. Cuenta la historia que el gallo estaba instalado en lo alto del establo y al presenciar el prodigioso acontecimiento salió rápidamente a pregonar la buena nueva a los cuatros vientos: primero a la mula y al buey, luego a los pastores y a sus ovejas y más tarde a la gente que vivían en la región. En ese tiempo somos capaces, sin saber bien por qué, de desprendernos de esa coraza que diluye nuestros sentimientos a lo largo del año y nos resulta más fácil el saludo y la comprensión, nos acordamos como cada diciembre de aquel amigo o amiga que se encuentra lejos y le hacemos llegar nuestro deseo de felicidad.

Muchos Tarifeños esperan de forma desesperada, que el ángel anunciador les comunique la noticia, de que sus nóminas respirarán tranquilas a fin de mes, otros simplemente, ruegan por el hecho de poder disfrutar de un puesto de trabajo, aunque sean sin contrato, unos esperan tener una cena digna de Navidad, y muchos otros, para que los Reyes Magos, no tengan la necesidad de pasar por Cáritas antes de llegar a casa.

CORAL: “Venid Pastores”

Para mí la Navidad hay que vivirla todo el año, yo diría que continuamente es Navidad. Nuestro día a día está lleno de dichos, proverbios o refranes que utilizamos aludiendo constantemente a ella. O es que nadie a escuchao se armó el Belén o la Marimorena, frente a un gran bullicio; o échale guindas al pavo, cuando algo va a peor, o estoy más mosqueao que un pavo oyendo una pandereta, porque sabe que prontito llegará su hora.

Nuestra Navidad es una Navidad muy tarifeña., algunos recordaran ese estupendo eslogan de Año nuevo, Villanueva y es que yo creo, que uno vive mejor la Navidad si es tarifeño.



Uno no es tarifeño si no te santiguas 3 veces al bajar o subir la calle de la Luz, si Sor Elvira no te ha dado clases de religión, si no jugastes por la Chanca, el Olivar o saltastes la tapia del cementerio; si no comprantes erizos en lo del Grifo, Uno, uno no es tarifeño.


Si no comistes pan macho, chicharrones, tagarninas o manteca colorá; si no jugastes en los futbolines, si no tuvistes los RM del mercadillo, si no has comido la ensaladilla rusa o mayonesa de lo de Reyes, si no probastes el adobo de Celaje; Si no te pegaron un jalón de patillas en el colegio, si no vistes a Juan José el del Cádiz, en las pistas del parque feria, Uno, uno no es tarifeño.


Si no acompañó a la virgen de la Luz hasta la huerta de Triviño, si no jugó en las pistas de Rufino, si no se acuerda de Cobito y su transistor rojo, si no ha comido los tranvías, bizcotelas, cajillas, negritos y tocinos de cielo de ambas pastelería Bernal.


Uno no es tarifeño, si no visitaste el Balneario y si no conocistes a la PM patrullando la ciudad.
Uno no es Tarifeño si al Eroski no le llamas Hipersol, y si no fuiste en ascensor a la planta de juguetes de Galerías Villanueva; Si en verano no te tirastes de la Punta del Santo y en la playa chica del Pico de oro, la loza o la caja de los tres muertos.


Uno no es tarifeño, si no compró pan en lo de Miliano, algún tabaco en Pablo Manso y alguna pila en Radio Serrano.


Uno no celebra la Navidad si no se acuerda de su gente, si es incapaz de que los pelos se le pongan de punta con los recuerdos más queridos.


Si no probastes los churros de Tarifa, los Coquis de Juan, si no recuerda a Pompo el cartero o al bueno de Jesús Terán.


Uno no es tarifeño y no es capaz de vivir la Navidad.


Si no comprastes un ramo en lo de Mariluz flores o en lo de Parralo, si Pepe Doucet no te tomó la tensión, si no probastes el atún del cuatro esquina, el pescaito del Playa blanca o jugastes por algún corral.


Si no dices chico escuajo, si al canillo le llamas alcantarilla, si no te tomastes un café an cá Morilla, si no pasó por nuestro Casino y descansó en la Posada, en los Mellí o en lo Juan. Si no llamas a los hermanos Álvarez cuando se estropea una antena, o si no a Manzanero que al laito quea.


Uno no es tarifeño si no atravesó la Alameda por medio de lo de Pérez Quero, si no pesca en los bloques o en la punta del Gasoil, si no se acuerda de la Miau y de los vinos de Terán, de los Nuñez, los Peraltas y de la Coral.


Uno no es tarifeño si no se acuerda de su viento, de los vinos de Paco Pérez; del padre Aquiles, de Troya o del padre Pedro, de su Romería, de su feria o Navidad; De Trujillo de lo de Checa, del francés y su famosa Ría.


Uno no es tarifeño si no vive la navidad, con los bocadillos de lo de Rico y las Salchichas colorá del Feo, si no cita el Congo, la Cometa o el Miramar.


Si no habla de la almadraba, de la caballa, la mojama, del antiguo polideportivo y la piscina municipal.


Uno no es tarifeño si no le dio a Manolín un poco de ropa pa llevá a Marruecos, si Nieves no te dio clases de historia, si no bebes el chiclana an ca Perea, si no se acuerda de la curva de Antonio Rodríguez, del Solera y de los zumos del Manao, de los arenques y sardinas en tabales, de la tienda de Inés, de Pepe Campo o MariaOrtega


Uno no es tarifeño si no se pelo en lo de Jape, en Paco el peluquero, en Follones o en el maestro Chan.


Uno no es tarifeño si no canta ese fandango marinero que dice que todos los que aquí venimos somos gente de la mar y al niño dios le traemos de regalo un calamar,


Si andas por la playa y no dices hasta el río na mas, si no escuchastes las piruletas del gran Nico, si no te tirasteis por la revaleta de la marina y si no vistes los carteles de la reina an ca Toledo, Uno, Uno no es tarifeño.


Llega la hora de despedir el año, de dejar rencores y recibir un buen propósito. Todas las luces están ya encendidas y con algo de oro en la copa de champán para brindar por la nueva etapa. Tan sólo nos queda ya la emocionante y mágica noche de Reyes

La cabalgata de Reyes
Cualquier duda sobre la existencia de los Reyes Magos carece de importancia ante la ilusión que en niños, no tan niños, padres y abuelos crea la llegada de la cabalgata de los Reyes Magos en el anochecer del día 5 de enero.


Atardecer lleno de nervios y expectación, y noche de pesadilla, vela y ensueño para unos niños que esperan la llegada a su casa de unos Magos que, después de degustar los dulces y licores que han puesto junto al zapato, dejarán los esperados juguetes y algún trozo de carbón para los que no se han portado todo lo bien que debieran.


Quizás la fiesta ha perdido parte del misterio que tenía hace treinta años, cuando sólo recibíamos juguetes en esta noche mágica, y nos pasábamos la Navidad aplastando la nariz contra el escaparate de las jugueterías. Recuerdo especialmente ese escaparate de la calle de la Luz de los Villanuevas, que cogía toda la esquina y allí se depositaban todos los juguetes a modo de exposición. Siempre había un tren eléctrico dando vueltas y no era raro ver al mozo de Juan León poniendo un perfecto número en cualquier etiqueta. Nosotros nos quedábamos embobao y luego Andito pasaba un paño al cristal, para dejarlo perfectamente pulcro y limpio. Y no era curioso ni raro ver en ese mismo escaparate, como los chiquillos en la esquina se subían al mismo tiempo que levantabas una pierna de tal manera que al reflejarse en el cristal, uno parecía que estaba flotando. Así nos divertíamos en Navidades y en la Noche de Reyes.


Ahora, llegado el día, se arma un gran estruendo entrechocando las tapaderas o cuberterías de las cazuelas y pucheros para llamar la atención de sus "majestades", y descubrir a la mañana siguiente un caballo de cartón, una bicicleta nueva, una muñeca con su complemento en forma de capazo o cuna, un juego de cocinilla, o una pelota, cuidando muy bien que a cada uno le llegué el regalo adecuado.


Recuerdo cómo vivía de niño ese cosquilleo interior escribiendo y enviando la carta, dejando los zapatos bien limpios en el salón, ese es el recuerdo de la hermosa, emocionante y mágica noche de Reyes, como broche final a unos días que se iniciaban en el mes de diciembre. Los adultos nos volvemos niños; los camellos de los Magos de Oriente cruzan nuestro Estrecho acercándose un poco más cada día a nuestra fantasía y a la gran noche que los padres se encargan de recrear contando increíbles historias acerca de la bondad y la grandeza de los queridos Reyes Magos.

Para terminar me gustaría que éstas Navidades fueran muy dulces y aunque los momentos son difíciles, tenemos que hacer un pequeño esfuerzo para estar alegre, ser amables, tender la mano a quien la necesita, vivir buenos momentos en familia, compartir en el trabajo, por supuesto quien lo tenga y disfrutar de los amigos. Estas fechas son una oportunidad para parar un poquito la máquina de las rutinas y las prisas y dedicar más tiempo a la familia. Tomémosnos el tiempo para elegir los regalos a conciencia y compartir los preparativos con los hijos. Las Navidades nos visitan año tras año, nos trae esperanza, miradas inocentes y la capacidad por ilusionarnos por las pequeñas cosas. Y es que el mejor regalo que nos trae la Navidad es poder volver a la inocencia de la infancia.


Dicen que brindar se suele
cuando la alegría reina
cuando se levanta el codo
y se descorchan botellas.

Y no es porque el vino sea
de la uva rica perla, ni
porque contenga alcoholes
que suben a la cabeza;
sino para darle honores
a quién se lo merezca

Más cómo el uno y el otro
se unen y nos alientan.
Aprovechad la ocasión
y a brindar que esta es la nuestra

¡Feliz Navidad!

CORAL: “Campanas de la Mezquita”

lunes 5 de septiembre de 2011

LA CABALGATA AGRÍCOLA





Por: Francisco Javier Terán Reyes/ Historiador Local.

Nuestra Cabalgata Agrícola surgiría en 1914 para acompañar a Nuestra Señora de la Luz, junto con unos entusiastas tarifeños de feliz memoria –me estoy refiriendo a don Joaquín Abreu Herrera, don Benito Flores Álvarez y don Gabriel Gómez Manso- que fundaron esta estampa genuinamente mariana y campera.

Y se crea la Cabalgata en el seno de la Comisión de Fiestas del Excmo. Ayuntamiento, con una representación de la Pontificia y Real Congregación de María Santísima de la Luz. Al crearse ésta, no se crea como Romería, sino como una escolta de honor a la Patrona. Es un acto de fe, recio y varonil, que el hombre de la Campiña tiene hacia su Madre y Patrona.

Cada primer domingo de septiembre la Patrona acude a Tarifa para presidir las fiestas en su honor acompañada de centenares de personas desde que se impuso esta tradición.

De esos primeros años de su creación, hay pocos datos sobre número de cabalgatistas que asisten y de su organización. Aunque si es verdad, que conversando con personas mas mayores, los más viejos, recuerdan que le dijeron que apenas venían 20 o 30 jinetes, cifra que por supuesto, ha ido en aumento cada año hasta llegar a mas de 500 en el 2010.

Al cumplirse las Bodas de Plata de esta singular escolta en 1939, es cuando comienza a llevarse con exactitud el número de jinetes que asisten cada año. Así por ejemplo, en los años cuarenta se llega a la cifra de 149 jinetes, y en la década de los cincuenta, alcanza el número de 283 los cabalgatistas. Después hubo una época en la que descendió, por motivos de haber pocos animales en el campo –era el boom de los tractores y motocultores-; en los años 70 y 80 se incrementa el número llegando hasta los 291 en 1988 y así cada año aumenta el número de cabalgatistas y devotos de esta tradición de interés Turístico

La primera comisión de esta Cabalgata la componían dos miembros del Ayuntamiento y uno de la Hermandad. En 1941, la organización de la Cabalgata pasa exclusivamente a cargo de la Hermandad, aunque el Ayuntamiento sigue subvencionando la mayoría de gastos.

Sin duda alguna que las Cabalgatas de aquellos primeros años eran más difíciles que las actuales, púes no existían ni la carretera, ni el puente y el regajo -gracias a que siempre llevó agua- había que pasarlo sorteando unas piedras puestas para tal efecto.

Según datos de uno de los mejores cronistas oficiales de nuestra ciudad, don Jesús Terán Gil, la cabalgata fue interrumpida en los años 32, 33 y 34, reanudándose en 1935; y se vuelve a interrumpir en los años 36 y 37, volviendo a venir en el año 1938 ya ininterrumpidamente hasta nuestros días.

Poco ha cambiado en cuanto a su recorrido, si bien, en las obligadas paradas de descanso hubo alguna alteración que otra. Así en ese traslado de nuestra madre desde su ermita a Tarifa, era en primer lugar descansada en esa cortijada que es la Palmosilla; después, -al no existir carretera- seguía campo a través hasta el puente de la Vega, parando antes, en el cortijo de Juan Serrano –hoy Juan Santos, “Nuito”. Esta parada fue modificada una vez hecha la carretera del Santuario, pasando entonces a la Venta del Tito. Y la ultima parada, lo que bien podríamos llamar la antesala de la ciudad, era otra que la desaparecida “Huerta de Triviño”.

De antiguo, la Virgen venía siempre el día 5 de septiembre y el regreso se efectuaba el día 22, llevándose a cabo el Acto de Consagración del Pueblo a su Patrona, el día 21, día de San Mateo. Sería en el año de 1948 cuando la Junta toma el acuerdo de que la Entrada de la Patrona se haga el primer domingo y el regreso el mismo 22. Posteriormente se acuerda que el regreso de su ermita se lleve a cabo el cuarto domingo. Y así sigue aun.

Como datos curioso recordar la cabalgata de 1989, cuando no pudieron venir caballos, debido a la Peste Equina. A pesar de todo, nada deslució tal empaque de cortejo a nuestra Virgen y asistieron 271 hombres a pie vestido de corto, aguantando los sofocos del calor y el duro caminar con botas altas.

Esta Cabalgata agrícola hasta hace relativamente pocos años era solamente de hombres, En la actualidad la mujer luce bellamente su vestido de corto cada Domingo de Entrada.
Y en este rió de jinetes se juntan abuelos, padres e hijos, casi tres generaciones que acompañan en las largas filas a su Divina Mariana, a su Señora de la Luz, con los ojos llorosos y emocionados de ver tan bella estampa.

¡Ya se asoma por el Barrio Fuera!, ¡Mírala que va bien Guapa! Y todos le rezan una plegaría, algunos le dan gracias por poderla ver un año más y otros con lágrimas en los ojos se despiden de Ella porque saben que éste será, su último Domingo de Entrada.

A mi padre, Jesús Terán Gil, con cariño de su familia.

Para saber más consultar o comprar los siguientes libros en cualquier librería de Tarifa:

TERÁN REYES, Francisco Javier: “Tarifa y su Historia Menuda”, Editorial Imagenta, 2011 ISBN: 978-84-938776-0-6


TERÁN GIL , Jesús: “Nuestra Señora de la Luz: la patrona más meridional de Europa” . Editores, Tarifa : Concejalía de Cultura, 2000País: Español ISBN: 84-930205-2-4.




miércoles 31 de agosto de 2011

miércoles 24 de agosto de 2011

MENUDO LIBRO DE TARIFA



Tarifa y su historia menuda
por Francisco Javier Terán Reyes




Reseñas literarias




El pasado día 15 de julio fue presentado por
Ildefonso Sena el libro de nuestro colaborador
Francisco Javier Terán titulado TARIFA Y SU HISTORIA
MENUDA. El acto, se celebró en el archivo municipal
Jesús Terán Gil (Biblioteca Municipal) y el autor
estuvo acompañado por familia, amigos y un sinfín de
vecinos tarifeños que abarrotaron la sala.
Ildefonso Sena, que ha escrito el prólogo, y su
hermano Chus hablaron brevemente sobre este libro
y Fran tuvo la ocasión de recordar a su padre, a
quien está dedicada su obra. También hubo un momento
muy emotivo cuando se dirigió a su compañera
Isabel y a su madre con unos ramos de flores en
agradecimiento al apoyo que le prestan en su labor
como historiador de nuestra ciudad.
El libro que nos presenta promete ser un éxito
de ventas ya que está redactado con rigor histórico
pero también lleno de las anécdotas. No es para
eruditos, es un libro de “Historias Menudas” para
que pueda ser disfrutado por todos aquellos que
quieren rememorar a los tarifeños más afamados y
aprender sobre la historia de Tarifa.
Fran alude a personajes que todos tenemos en
nuestro recuerdo. Así quedan retratados en sus páginas,
por ejemplo, los principales barberos como el
maestro Miguel junto al castillo, Rafael Gurrea en la
Calzada, Chan en la calle de la Luz, Meléndez en el
Arco de Jerez y un largo etcétera.
En sus páginas tampoco podía faltar la Virgen de
la Luz, nuestra patrona, la construcción de la Iglesia
de San Francisco, primero, y la de San Mateo,
después, cuyas curiosidades ha escrito con un gran
rigor histórico.
Del repaso que hace por las calles y las plazas
de Tarifa seguro que muchos de nosotros tenemos
todavía que aprender sobre las razones de los nombres,
la arquitectura y un sinfín de datos, todos
ellos basados en sus investigaciones pero también
en el importante archivo que ha heredado de nuestro
querido vecino, su padre, Jesús Terán quien trabajó
con tesón para documentar todo lo que se refería
a Tarifa.
También hay un capítulo que está dedicado a la
gente del campo como un homenaje a sus propios
antepasados. Son páginas fáciles de leer y él revive
sus recuerdos con mucha emotividad y lleno de
orgullo.
Es prácticamente imposible describir la sensación
que produce tanta información contada de unaforma amena. Esperamos que no sólo guste a los
tarifeños porque, a buen seguro, será un libro atrayente
también para quienes nos visitan y gustan de
la historia y sus anécdotas.
Al final de la presentación, Fran tuvo la oportunidad
de firmar algunos ejemplares a cuantos desearon
acercarse a él y hacerse con los primeros libros.
Fue tanto el éxito que se agotaron y algunos tuvieron
que esperar hasta el sábado para encontrarlo
en las librerías.
Desde estas líneas queremos desear a nuestro
colaborador mucho éxito de ventas y, quien sabe, sucesivas
reediciones. También esperamos que pronto
se ponga a trabajar en un nuevo libro para seguir
poniendo a nuestro alcance la historia de Tarifa. A
ustedes les animamos a buscar el libro y les deseamos
que disfruten tanto como nosotros.

fuentes: TARIFA ACTUALIDAD

viernes 5 de agosto de 2011

viernes 24 de junio de 2011

INVITACION LIBRO "TARIFA Y SU HISTORIA MENUDA"





El próximo 15 de Julio, Viernes a las 20:30 presentaré mi primer libro de Historia de Tarifa. Será en el archivo municipal Jesus Terán Gil, es decir la actual Biblioteca. Estais todos invitados. En el libro podrán verse antiguos alumnos de don Jose el Gordo; los trabajadores de Charo la del punto; bares antiguos y barberias de las de antes y todo un recorrido menudo por la historia de Tarifa, que espero, no deje indiferente a nadie. Un libro hecho desde la humildad y bondad para Tarifa y en homenaje particular a Jesus Terán Gil y familia.

He intentado a través de 33 capítulos que la Historia de nuestra ciudad sea contada de una manera cercana, fácil de entender y amena.

Por ello me encantaría que me pudiesen acompañar en esta fecha tan especial para mí.
Con cariño y bondad histórica
Fran Terán

miércoles 22 de junio de 2011

El historiador tarifeño Francisco Javier Terán publica su primer libro de historia

El historiador tarifeño Francisco Javier Terán publica su primer libro de historia

• Tarifa y su historia menuda es una recopilación de hechos históricos ocurridos en la ciudad contados a lo largo de 33 capítulos en clave de crónica y con una prosa sencilla, amena y fácil de leer

Redacción

Bajo el título de Tarifa y su historia menuda pronto estará en las librerías el primer libro sobre la historia local del tarifeño Francisco Javier Terán Reyes, editado por Imagen y Comunicación Tarifa SL (Imagenta). La obra, que se encuentra en pleno proceso de impresión, consta de 292 páginas y va precedida de una carta o nota del prestigioso hispanista de origen irlandés, nacionalizado español, Ian Gibson, con quien el autor mantiene relaciones de amistad.

Tarifa y su historia menuda es una recopilación de hechos históricos ocurridos en la ciudad contados a lo largo de 33 capítulos en clave de crónica y con una prosa sencilla, amena y fácil de leer.

Según el propio autor, su obra pretende “dar a descubrir y valorar la riqueza patrimonial explorando la singula¬ridad de Tarifa y de su entorno. A través de un breve itinerario por las calles, el visitante po¬drá adquirir una visión de la evolución históri¬ca de la ciudad en su conjunto.
Todo un recorrido plagado de anécdotas, tes¬timonios orales y curiosidades que sin lugar a duda, nos harán despertar la otra mirada de Tarifa.
Serán sus calles y monumentos quienes nos cuenten una larga historia. La historia peque¬ña, la historia menuda, pero historia. Cual¬quier esquina o callejón guarda el secreto de infinidad de biografías anónimas, de recuerdos compartidos que no esperan ser descubiertos más que por sus propios portadores”.

Sostiene Fran Terán que no pretende “despertar al tiempo, sino asomarme al balcón de su recuerdo. Un recuerdo que actúa como coartada que se nos queda impregnada en la memoria y donde las calles dejarán de ser un simple camino de vuelta”.

Francisco Javier Terán Reyes es licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Granada. Presidente de asociación sociocultural “Baluarte-Tarifa”, ha colaborado con numerosos trabajos y artículos en diversas revistas, como la de estudios tarifeños Aljaranda, de cuyo consejo de redacción forma parte.


Fuente: Redacción
Fecha: 22/06/2011

viernes 25 de febrero de 2011

ORIGEN DEL NOMBRE DE ALGUNAS DE NUESTRAS CALLES


Por: Francisco Javier Terán Reyes. Historiador Local.

Todo tiene un por qué y un origen. Las calles, nuestras calles no iban a ser menos. Cada rótulo que lleva una calle, plaza o plazoleta de Tarifa tiene su por qué, no están puestos por gusto. Detrás de cada nombre de nuestras calles hay una historia, una historia a veces local, que es la historia que los tarifeños debemos conocer, porque le da sentido e identidad propia En estas calles de aspecto morunos se esconden cientos y cientos de biografías anónimas que esperan ser descubiertas por el caminante.

Haciendo un imaginario recorrido turístico por nuestras calles podemos conocer el origen de nuestras calles. Comenzaremos desde la parroquia Mayor de San Mateo, actualmente es la parroquia más moderna de Tarifa que comenzó a construirse en el año 1528 a expensas del primer Marqués de Tarifa y Adelantado Mayor de Andalucía, don Fadrique Enríquez de Ribera. Este don Fadrique era hijo de don Per Enríquez y doña Catalina de Ribera. Pero ocurrió que los tarifeños le pusieron un pleito al marqués y le escribieron al rey Felipe II para que le quitara el señorío, lo que consiguieron. Entonces el marqués paralizó la obra de la parroquia, por lo que tuvieron que continuarla los tarifeños con mil apuros. Este es el motivo de su tardanza, pues se finalizó en 1555, aun cuando ya en 1539 se administraba sacramentos en ella.
La portada es de dos siglos después, ya que se hizo en 1778, gracias a un regidor o alcalde de aquella época llamado Isidro de Peralta y Roja. Éste mismo señor acometió las obras de reforma en la muralla que rodea la ciudad y aun existe una lápida en el torreón llamado de los Maderos que así lo certifica. Este torreón es el mismo que está junto al túnel del desagüe del arroyo del Angorrilla, también llamado arroyo de Papel, porque junto a él pudo encontrarse una fábrica de celulosa para hacer papel que se nutría de los eucaliptos sembrados en el Olivar. Y este Olivar era así llamado por los olivos que también hubo para producir aceite y que molturaban sus aceitunas en una almazara o molino de aceite.

Junto a esta parroquia mayor, están calles como Independencia, General Copons y Asedio, todas ellas en conmemoración al Sitio de Tarifa, cuando los franceses tenían sitiada la ciudad en 1811 hasta el 5 de enero de 1812, por lo que hay una placa conmemorativa en aquella parte de la muralla junto a donde se encuentra la Guardería Infantil.

Famosa plaza es la de los Perdones, se llamó Batalla del Salado; Plaza de Sagasta y últimamente plaza de Oviedo en homenaje al batallón de Oviedo; y el título de la Plaza del Perdón lo coge, porque cuando siglos atrás los reos o prisioneros que llegaban a unas cadenas que habían puestas, como en muchos sitios, por ejemplo en Sevilla, y las traspasaba, quedaban perdonado de cualquier delito que se le imputase. Ya por Privilegio de Alfonso XI de fecha 3 de Octubre de 1333 se concede a Tarifa el derecho de asilo. Esto era porque Tarifa al vivir cerca de los árabes y ante el temor de invasión, era necesario mucha gente para defenderla, así por medio de este privilegio se concedía el perdón de cualquier querella pasada, a todo aquél que viniese a Tarifa y permaneciese un año y un día. En ese mismo distrito existe el Barrio del Moral, que debe su nombre a un moral que había en una de sus casas.

Por ese mismo lugar está la calle de San Mateo, que es la misma que se llamó coronel Moscardó y que anteriormente tuvo el nombre de la calle Privilegios. Pienso yo que como homenaje a esos Privilegios concedidos por don Sancho IV el Bravo a nuestra ciudad. También allí cerquita se encuentra la calle obispo Calvo y Valero, que comunica con una placita coqueta que alberga las casas más antiguas registradas en Tarifa.

Hay calles que llevan una relación entre sí, como son la calle de la Cilla, por el almacén de la Cilla, que no era otra cosa que una cámara donde se recogían los granos de trigo y que permitía que esos granos, pasara por la calle de los Silos y del Peso; En la primera se almacenaban los granos del campo en grandes silos (de ahí su nombre) y de allí iban a parar al mercado donde debían de ser pesados. Curioso resulta que en una de las casas de la calle Peso, aun se conserva en una de sus vigas, el gancho del cual pendía la romana que pesaba el grano.

Otras calles nos recuerdan nombres de santos, de patrones, etc. Nuestra Señora de la Luz. Es la única calle de Tarifa que no ha cambiado de nomenclátor a través de los tiempos, siempre, con la monarquía, con la república, con la dictadura, ¡siempre, siempre fue Calle de la Luz!

Luego están las Calzadas, donde aparecen la famosa calzada de San Mateo, la de Solís; y la Calzada del Hospital., entre otras. Fue en el año 1863 cuando se le puso el nombre de Sancho IV, a una de éstas.
Allí mismo junto al Hospital existía la calle Luz Muñoz, hoy desaparecida por encontrarse dentro del recinto de la Residencia de Ancianos y que su nombre fue el de la calle Cuna, que tenía como principal misión recoger a los niños que eran abandonados.

Grandes Plazas tiene Tarifa, tal es el caso de la Plaza San Hiscio (uno de los tres patrones de Tarifa, junto con San Mateo y la Virgen de la Luz), siempre fue la plaza del Perulero. El Perulero era regidor de la ciudad, se llamaba don Juan Fernández Riofrío y era portugués de nacimiento. Indiano de Perú este señor trajo aves parlantes y exóticas de su país, tales como loros, cacatúas, etc. y con el sol colgaba esas aves en el callejón. Ello originó un gran trasiego de personas que acudían a ver el evento, ya que era digno de ver tal espectáculo de aves parlantes y colorido plumaje.

Muchas son las calles que he omitido por cuestión de espacio, pero no puedo dejar de citar las calles más antiguas de Tarifa, las cuales se encuentran en el Barrio de Aljaranda y en el Barrio de Almedina, tales como Amor de Dios; las tres caídas, amargura, de Jesús, todas, todas evocadora de un perfecto vía crucis, cual si se tratase de las calles laberínticas de Jerusalén. Porque hay que recordar que por allí, se encuentra la Iglesia de Santiago, la iglesia del Jesús, donde se daba culto a una de las tallas más famosas de Tarifa, me refiero a nuestro padre Jesús del Nazareno .Éste parecía ser custodiados por todos los marineros que allí vivían.

El resto de las calles, sobretodo, del Barrio Fuera, son más modernas, aun cuando existen, calles como la actual San José, que se llamó calle de la Tenería por una fábrica de curtido de pieles. O la actual calle Amador de los Ríos que fue Conde Niebla.
También hubo por allí la calle de la Paloma y las famosas casitas de Papel, llamada así diez números de esa vía porque en esos tiempos, al no poseer el ayuntamiento de dinero abultado, el arquitecto presentó la maqueta realizada en papel.
Otras calles más se cambiaron de nombre y desaparecieron. Y al hablar de desaparecer hubo calles que se perdieron invadidas por las edificaciones, por ejemplo el callejón del Borrico y otra que existió en la calle San Francisco, que hoy es un patio de vecinos junto a la famosa farmacia de Checa y que llegaba hasta el hospital de la Concepción, el llamado “Hospitalito”, que es donde estuvo el patio de Naranjo el fotógrafo.
Por último otra calle con solera que aunque estuvo cerrada pudo rescatarse, me refiero a la calle Pozo, llamada así por el pozo existente que se conserva en sus inmediaciones. Y la bonita y coqueta calle cerrada al vía pública llamada San Juan, ahí cerquita de la Ranita.
No pretendo despertar al tiempo con este breve recorrido, sino simplemente asomarme al balcón de su recuerdo.
www.baluartetarifa@hotmail.com



lunes 27 de diciembre de 2010

DE CAMINO A POR EL PAN MACHO TARIFEÑO

Los otros dias fui por el pan macho de Puertollano, aquí en Tarifa en un establecimiento nuevo que han abierto frente al mítico Manao. Mi sorpresa grata. Tuvimos que esperar al menos 30 minutos a que lllegase el reparto del pan, y entre tanto, la gente se agolpaba y se veia una cola para guardar el pan. Pues bien, dos hombres ya mayores hablaban de las cosas de antes:
Y decian que a él, que a ellos no les daba vergüenza reconocer que antes se pasaba hambre, que en realidad están satisfecho, porque aun están vivos y lo pueden contar.
Hablaban de que antes no había de nada. Que existían las cartillas de racionamiento que consistía en un bollito de pan, de 100 gramos, cuando normalmente un adulto come medio kilo al día. ¡De 100 gramos ! Un octavo de litro de aceite, que es parecido a una botellita de cocacola pequeñita. Y con eso tenían que cocinar y pasar todo el mes; 100 gramos de azúcar para un mes…. Claro, a eses niveles. De aquella hubo una cosa que salvó… ¡Los boniatos ! Y las almortas, las bielas, una legumbre muy mala que, además, estaba llena de gusanos, ¡aarj ! Aquella fue una época… tremenda, muy dura ; muy dura.
También me comentó que cuando daban un paquete de lentejas tenía más piedras que legumbre y ese día los chiquillos se quedaban en su casa lavando lentejas.
Cuando alguno de los que hablaban le daban un membrillo y salia a la calle, toda la chiquilleria le perseguia pidiendole: ¡Dame un Peazito!. También recuerdan con alegría que abrian el bocadillo y por el medio le hacian un agujero y le echaban aceite y azúcar.Las cartillas racionadas aparte para el tabaco e incluso este buen hombre grito:
¡Antes teniamos que cagar en un cubo” ! que estas modernidades como videt ni por asomo existían.
Y de repente llegó el pan macho tarifeño y cada uno nos fuimos con nuestro Kilo y medio pa la casa, prometiendonos ambos que volveriamos a charlar de esta época tan dura que sin lugar a duda resulgía ahora de modo más dulce.

sábado 13 de noviembre de 2010

VISITANDO FACINAS EN 1924

Por Francisco Javier Terán Reyes.
El joven Juan Diaz Alba sustituye a Francisco Estevez como corresponsal del semanario Union de Tarifa. Gracias a esta cronica de mi abuelo, sabemos además que estaba apunto de electrificarse Facinas; sabemos del mal estado de la Iglesia; conocemos el local para el futuro cine y como no, nos habla de su querida gente y de nuestra bella aldea.

Además es para mi una gran satisfaccion poder colaborar en rescatar la historia de Facinas, como me consta en otras páginas de excelente calidad tales como la de Cozar , http://www.facinas.org/


y tantos ,tantos amigos que ayudan desinteresadamente a su memoria.Valgan estas torpes lineas para dedicarle mi mayor felicitación por tal profunda, seria y documentada difusión de esta bella tierra.

Yo, humildemente Francisco Javier Terán Reyes, me embarco, me empeño en rescatar y dar a mi gente de Facinas, algunos, otros tantos más de datos que enaltecen aun más mi querida Campiña y honrra la memoria de todos sus habitantes, al igual que honra el cariño de mi familia por dicha aldea. Aqui se juntan, en este trabajo tres generaciones de historiadores, aqui se juntan las tres plumas, delicadas y de dedos torcidos, la de mi abuelo Francisco Terán Fernádez; la de mi padre Jesús Terán Gil y la mia propia, Francisco Terán Reyes. Gracias por vuestras lecturas

El maginífico auto-correo que hace el servicio entre Algeciras y Cádiz nos llevó hace unos días al pintoresco lugar llamado Puerto de Facinas.
De este puerto sin mar y sin barcos tuvimos que andar poco más de un kilómetro hasta llegar a la simpática y hospitalaria aldea de Facinas, jirón de alma tarifeña, según dijo tan acertadamente nuestro Director en uno de sus artículos.
Mientras ascendemos por la célebre cuesta nos encontramos a labradores que suspendiendo sus faenas agrícolas nos saludaban cortésmente. Son hombres de campo, esos hombres rudos al parecer porque sus rostros están tostados por el sol y sus manos encallecidas por el trabajo, pero que sus almas son sanas como las fragancias que se aspiran de la extensa campiña regada con sus sudores.
Por fin divisamos a Facinas que disimuladamente se extiende del cerro hacia la ladera como queriendo escapar hacia la capital de provincia.
A las ocho de la mañana nos hallábamos en casa del digno alcalde de la villa don Enrique Diaz Pérez el que desde el primer momento tuvo para nosotros exageradas deferencias.
A causa de hallarse ausente el que hasta ahora fue nuestro activo corresponsal don Francisco Estevez de Salado, por estar sometido a un régimen curativo despues de haberle sido hecha una operación quirúrgica en la ciudad de Algeciras, ha sido nombrado en la antes dicha aldea para que desempeñe el cargo de corresponsal literario y administrativo de UNION DE TARIFA el joven don Juan Diaz Alba, el que nos acompañó a visitar a numerosos amigos y entusiasta de nuestra sana campaña. Nos sería imposible enumerar a todos ellos; recordamos los señores don Francisco Moya Chico, don Domingo Castro Vera, don Jo´se Cuesta, don Antonio Pérez, don Vicente Gil y el culto médico don Luis Espina.


En el establecimiento del Sr. Romero Ramos tuvimos el gusto de saludar al joven médico Juan Pérez Melendez, quien dedicó efusivos elogios a nuestro periodico al que le estamos tan agradecidos por la propaganda que ha hecho en favor de Union de Tarifa viéndose, gracias a su desinteresada labor, aumentado considerablemente de suscriptores en aquella pequeña población.
El inteligente médico Sr. Pérez Meléndez se excusa de tener que salir al campo donde asuntos de su profesión le reclaman.
Despues de almorzar en casa de don Enrique Díaz donde fuimos amablemente invitados, acompañados de este señor que tan acertadamente se halla al frente de la aldea fuimos a visitar al cura señor Roldán el que nos enseñó el pequeño recinto sagrado donde las lindas facinenses se arrodillan para escuchar el Sacramento de la Misa.
El señor Roldán nos habla del mal estado de la iglesia y nosotros asentimos viendo la humedad de sus paredes. Es lástima que Facinas una aldea que va progresando no tuviera otra iglesia en mejores condiciones.
Despues fuimos a visitar la fábrica de harina y luz eléctrica de don Diego Rozano, el que nos recibe con la amabilidad que le caracteriza, dándonos detalladas explicaciones del motor, siendo este molino uno de los montados con todos los adelantos modernos.
El Sr. Rozano nos habla entusiasmado ante la perpestiva de que va a dotar a su pueblo con la luz eléctrica esperando cierto requisito necesario.
Nos enteramos también al pasar por cierta obra en construccion de dicho local que servirá para un "cine".
Señor esta Facinas es mucha Facinas, progresa de un modo enorme.
Lo que sí nos extraña es que aun las calles de esta típica villa continuen mal pavimentadas. ¿Cómo no se ha reunido nunca los vecinos pudíentes para contribuir y arreglar por lo menos la calle Real?.
..................................................................................................................................................................
A las cinco de la tarde nos despediamos del alcalde Sr. Diaz de su distinguida señora y de su simpática hija Pepita, de nuestro corresponsal y de muchos amigos y comenzamos a descender la cuesta que nos lleva al "puerto" donde a la par que nostros llega el autocorreo de Cádiz. Pero he aquí que el soberbio ómnibus viene abarrotado de ingleses y el simpático revisor Sr. Molino nos dice que lo siente mucho, pero que nos tiene que dejar "anclado" en el "puerto".
Y así efectivamente. Allí quedamos charlando con el dueño del Ventorrillo señor Aguera¨y dejamos pasar las horas... y algunos autos particulares que van abarrotados de pasajeros.
No hay remedio, el único medio de locomoción es el correop y este marcha ya por cerca de Algeciras.
A las ocho y media una estrella salvadora hiere nuestros ojos. Esta estrella se multiplica por trés, dos faros de un risueño automovil y del amigo Gurreita que conduce a este que en menos tiempo que pensarlo nos deja sano y salvo en la Puerta de Jerez.
¡Nunca nos pareció más simpático un automovil!

miércoles 10 de noviembre de 2010

Jesús Terán Gil premiado con el Lothar Bergmann

Jesús Terán Gil premiado con el Lothar Bergmann

• El recordado cronista, historiador, escritor y periodista se hace con esta primera edición del premio que lleva el nombre de su amigo Lothar Bergmann y comparte su premio con Giles Pacheco

Redacción.

La diputación provincial de Cádiz a través de la Fundación de Cultura, Dos Orilla ha querido reconocer el trabajo y dedicación en pos de la difusión y enriquecimiento del patrimonio cultural de la provincia gaditana a la figura del recordado cronista, historiador, escritor y periodista tarifeño Jesús Terán Gil fallecido en el 2007 dejando un importante legado cultural a través de su archivo personal histórico fruto de años de búsqueda e investigación del origen histórico de su ciudad natal, Tarifa.

La esposa de Terán recogerá el jueves de mano del presidente de la Diputación Provincial, Francisco González Cabaña este galardón instituido en memoria del reconocido investigador alemán afincado e hijo adoptivo de Tarifa, Lothar Bergmann. Los Premios Lothar Bergmann tratan de perpetuar la herencia y actividad dejada por el arqueólogo. Son un reconocimiento a las personas o instituciones que por sus obras, o por su participación activa en el ámbito del patrimonio histórico arqueológico, la investigación, la promoción o la conservación, han contribuido al enriquecimiento del patrimonio cultural de la provincia. El acto coincidirá con la presentación de las jornadas de Prehistoria a celebrar desde mañana jueves y hasta el próximo sábado en la Casa de la Cultura de Benalup-Casas Viejas a partir de las 10 de la mañana.

Jesús Terán Gil (Tarifa, 1944-2007). Cultivó el género periodístico, como corresponsal de los diarios ABC de Sevilla, Diario de Cádiz y Área y de Radio Algeciras de la Cadena SER durante más de veinte años. Fue director de informativos en Radio Tarifa Emisora Municipal. Sus escritos son muy vitalistas, le gustaba centrarse en las personas, realzaba acontecimientos, que sin ser de magnitud histórica, transmitían al lector la esencia de la época que narraba. Le gustaba adornar sus artículos con multitud de fechas, nombres y curiosidades. Terán Gil no centró su investigación ni en una época histórica, ni en una temática determinada. Escribió biografías y sobre personajes populares, investigó en la historia medieval y moderna. Numerosas son sus contribuciones a la historia contemporánea.

El premio será compartido con el arqueólogo toledano, Francisco Giles Pacheco, afincado desde 1982 en El Puerto de Santa María, donde desempeña el cargo de director del Museo Arqueológico Municipal. Combina la dirección del citado museo con la investigación arqueológica. Autor de más de 100 publicaciones ha participado en excavaciones en España, Egipto, Sáhara Occidental, Mauritania, Sudán y otros países. Actualmente su labor investigadora cobra especial relevancia por la publicación en septiembre de 2006 de un artículo sobre los neandertales del extremo sur europeo (Cueva de Gorham, Gibraltar) en la prestigiosa revista Nature. Especializado en estudios sobre el período cuaternario, es miembro de la junta directiva de la AEQUA (asociación española dedicada al estudio de la cita era).

Los premios se incluyen en las actividades que la Fundación Dos Orillas desarrolla a través del proyecto Sawa, dentro del Programa Operativo de Cooperación Transfronteriza España-Fronteras Exteriores, al tratarse de una actuación de sensibilización, difusión y promoción de las actividades educativas y culturales. El programa está financiado en un 75 por ciento por los fondos europeos FEDER.


Fuente: tarifaaldia.com
Redacción
Fecha: 10/11/2010 . El verdadero periodico digital.

viernes 5 de noviembre de 2010

LA VIEJA GUARDIA MUNICIPAL de Tarifa

Por Francisco Javier Terán Reyes.
Acercamiento al tema
Muchos son los nombres vinculados a este cuerpo a lo largo del tiempo. Algunos los conoceréis por los Portadores de Vara[1], por Sayones o Alguaciles[2], Milicias ciudadanas o Guardia Municipal; otros en cambio los conocerán por los Serios o por el Guardia de la Porra. Pero no cabe duda que desde años atrás estos cuerpos siempre ha estado vinculado a la historia de Tarifa, a su vida y a su entorno, pues eran estos señores los portadores de velar por nuestra seguridad, al igual que conocedores de un sin fin de anécdotas acaecidas en la vida misma Tarifeña.
Ya existía Policía Municipal en Tarifa, como se recogía en ese primer Cabildo que celebró nuestra ciudad en el interior del castillo, en marzo de 1592. Pero no llegaré tan lejos, sino que me centraré en el siglo pasado, contando algunas anécdotas e historias que pongan en alza a este cuerpo municipal.

El origen de nuestra policía municipal
Bien podríamos decir que la palabra alguacil es el origen de esta policía municipal. Sin duda alguna que el alguacil fue un personaje con una gran presencia pública en las zonas urbanas, desde hace muchos años hasta épocas todavía recientes, en que el desarrollo tecnológico ha mermado considerablemente su importancia hasta incluso hacerlos desaparecer, a pesar de que las funciones que tradicionalmente desempeñaban siguen vigentes siendo, en algunos casos, atendidas por otros profesionales.
Era el encargado de prestar servicio en las calles, de llevar a cabo las rondas por la ciudad, de obedecer y hacer cumplir los bandos y ordenanzas que aprobara el Concejo de la ciudad.

En el caso de los alguaciles hay que distinguir a los que dentro de la organización judicial se encargaban de ejecutar las órdenes de jueces y secretarios, de los que dependiendo de la administración local se ocupaban de diversas tareas a las órdenes de los alcaldes.
Alguaciles[3] en cuyas obligaciones debían "proteger las personas y propiedades en todo lance y acontecimiento" y "evitar, acudiendo oportunamente, los desórdenes, riñas y alborotos de todo género sea en calles y plazas, sea en las tabernas y demás puestos". Además estaban obligados a "vigilar que todos se comporten con la moderación propia de un pueblo culto, sin causar con las maneras y voces, molestias e incomodidades a los habitantes".
Antes de poseer el revolver y sable que portaban la policía municipal, estos alguaciles se ayudaban de una vara de mimbre que funcionaba de un auxiliar valioso para conseguir estos objetivos.
También tenían que "evitar que los niños menores de 15 años anden vagando por las calles y plazas después de toque de oraciones, así como el que durante el día, estos niños, se entretengan en juegos de chapas y naipes, ni de pelota en los puntos que se hallen prohibidos; el que arrojen piedras griten y pidan en los bautizos", asimismo tenían que "recoger y poner en las respectivas escuelas a los niños y niñas que anden vagando por las calles en horas de clase".
Sus obligaciones también incluían desde pasar los avisos de convocatoria "a ayuntamiento sea general o particular, asistir, a la antesala durante su celebración y hallarse prontos para todo lo que pueda ocurrir", hasta comunicar las citaciones a juicios, hacer que los barrenderos tengan constantemente limpios los lugares públicos así como evitar la postulación en calles y puertas de templos y casas.
Se le prohibía ausentarse del pueblo sin el permiso del alcalde así como entrar "en las tabernas, cafés y botillerías no siendo en el servicio de sus deberes".
Su retribución como casi en toda la administración local era menor que la otros profesionales de cualificación parecida y su declive se acentuó desde principios de siglo pasado con la puesta en marcha de la guardia municipal.
En el siglo pasado, aparecen muchos más datos sobre los municipales. Y aparecen haciendo referencia de su presencia en todas las páginas que configuran nuestra historia local. Para mi, como digo, la verdadera historia de Tarifa, que le da sentido e identidad a nuestra ciudad.
Así pues, cuando la visita del rey Alfonso XIII a nuestra ciudad[4] el 6 de Marzo de 1909, junto con otros cuerpos[5], allí estaba presente la policía municipal. Y cuando estuvo de visita – igualmente- el general Vives[6], en el año 1925; y el General Primo de Rivera.
Precisamente que en ese mismo año en la Prensa antigua del periódico Unión de Tarifa[7], se recoge el siguiente dato: “La policía Municipal, se personó en el sitio conocido por Pedro Valiente, con el fin de hacer diligencias del hecho del aterrizaje, a causa del mal tiempo, del aeroplano Breguet num.30, que de Tetuán se dirigía a Sevilla. Dicho aparato venía ocupado por el piloto capitán Sr. Martín Brad y el observador capitán Sr. Estévez, ambos del aeródromo de Tablada”.
Nuestra Guardia Municipal podría estar vinculada a la Milicia Nacional
Será por el año 1836 cuando aparezcan datos de la llamada Milicia Nacional, que, si es verdad, que no era la Policía Municipal, si estaba bastante vinculada con el Ayuntamiento, como demuestra el acuerdo del Cabildo Municipal[8] de primeros de año de 1837, en el que textualmente se dice: “El Ayuntamiento acuerda se proceda a la formación de la Milicia Nacional, con conformidad y bajo las bases que establece el decreto de las Cortes de 28 de Noviembre de 1836”.

Por otro lado, 5 meses después, el 20 de Julio del citado año 37 se dice:
“Real Orden de 5 de Julio por la que su Majestad se sirve declarar que el mando de la Milicia Nacional en razón de ser una institución Permanente Civil, corresponde a las autoridades civiles locales, por consiguiente no puede ser mandada la Milicia, sino por los Alcaldes”.
Después, en Cabildo 8 de Noviembre de 1868, aparece el dato de aprobación de cuentas, con un importe de una compra de fusiles para la Milicia Ciudadana (No nacional, sino ciudadana) y por consiguiente se toma el acuerdo de que se libre un importe de 260 reales, con cargo al capítulo de Imprevistos.

Es así como poco a poco se va forjando una afinidad que acabará en la actual Policía Municipal.
Mas tarde, un tal año de 1869, aparecerá en nuestros Cabildos, el nombre de Fuerzas Ciudadanas de Voluntarios, que aunque no es que sea exactamente la policía municipal, si que tendrán cierta vinculación directa con el Ayuntamiento.

Un año después, el 12 de noviembre de 1870 se acuerda subir un real al sueldo de los guardias municipales. –Aquí aparece ya guardia municipal-. Y el 24 de marzo de 1871 se toma el siguiente acuerdo: “Considerándose la necesidad de dotar a los guardias municipales de un arma para el caso de serles preciso hacer frente en cualquier tumulto, ya que el sable, única arma que poseen, les coloca en situación desventajosa. Por lo tanto se acordó dotar a la mencionada fuerza, de un revolver reglamentario”.

Una Casilla para los Municipales
Y por fin será cuando en Tarifa el cuerpo de la guardia municipal, tenga una Casilla para obrar en consecuencia.

Es en Sesión[9] de 19 de Diciembre de 1874, cuando el alcalde D. José Martínez Gallardo, da cuenta de haber arrendado en la calzada, una accesoria para Casilla de los Municipales, mediante un alquiler de 23 reales al mes. Es el actual establecimiento que hoy en día es una cafetería llamada Retén, haciendo alusión a su antiguo origen.

Esta casilla se referirá donde estaba la tienda de Juan Villalta que fue antes que la que tenía este señor y que conocieron muchos Tarifeños unos metros más arriba, y donde estuvo hasta finales de los años 70. Esta Casilla que muchos recordarán, hacia las veces de oficina de objetos perdidos. Y resulta cuanto menos curioso, las cosas que los tarifeños nos dejábamos perdidas. Allí hubo depositado un montón de boinas, muletas, dentaduras postizas e incluso, algún que otro cerdo vivo.

Siempre presente en la historia tarifeña
A lo largo del tiempo, la Policía Municipal de Tarifa ha estado presente en todo lo ocurrido, en épocas buenas y menos buenas de nuestra ciudad, e incluso se decía que resultaban más directos y cercanos en el trato debido, ya que eran los encargados de velar por nuestra seguridad ciudadana entre otros deberes.

Por citar algunas cosas, donde la Policía Local ha estado presente, podríamos recordar un terremoto ocurrido en el año 1755 y otro en abril de 1773, asimismo en varias arriadas e inundaciones, como aquella famosa de aquel Martes 13 de enero de 1970 y esta última de un 24 de Diciembre de 2009. Pues allí estuvo también la Policía Municipal. También y por supuesto en todas las fiestas que la ciudad celebraba. Fiestas en Honor de San Mateo, de San Hiscio y de la Virgen de la Luz; todos ellos patrones de Tarifa.

Cuando la Reina Isabel II le regala un manto a la Virgen de la Luz[10], la crónica de aquella fecha dice: “Abría la marcha la guardia municipal[11]”.

Existen muchas anécdotas simpáticas antiguas y hay algunas que quisiera contar:
En cierta ocasión, la policía municipal de Tarifa, decomisa 16 Kilos de pan a un panadero, por expenderlo con falta de peso.
El panadero, como es natural, abrumado y un poco asustado por lo que se le venía encima, le dice al guardia:
- ¡Mire usted Sr. Guardia, ! que tengo 7 hijos.
- ¡Nada, nada,! queda decomisado,- dice el guardia
- No importa, la ley es la ley
- ¡Pero Sr. Guardia, si no es tan grave; total lo que le falta son 100 gramos en Kilo!

También repasando la prensa antigua y crónicas del siglo pasado, encuentro el dato que un tal 12 de Junio de 1875, el Ayuntamiento acuerda aumentar 5 pesetas el sueldo del Alguacil de Facinas para complementarlo hasta 1 peseta diaria, es decir, que tenía un sueldo de 5 duros al mes y a partir de entonces, el Alguacil de Facinas empezó a ganar 6 duros mensuales.

Historias de la vida misma
Por supuesto que hay muchas y divertidas anécdotas en torno a la policía municipal. Otra de ella es: Cuando en una corrida de toros[12], celebrada en Tarifa, en el balconcillo presidencial se armó tal reyerta que el alcalde de entonces estrelló una silla en la chistera del presidente de la corrida, y el jefe de la policía local, ayudando al alcalde comenzó igualmente a dar mamporros a diestro y siniestro, para al final, en vez de ir todos detenidos, terminar tomando copas tanto el presidente de la corrida, el alcalde y el jefe de la policía municipal.
Como por aquel entonces no existía en Tarifa, ni Protección Civil, ni Cruz Roja, ni Bomberos, la guardia municipal tenía que estar en todo Terremoto que hubiese, - como dije antes- en todo Incendio y sobre todo en cualquier Riada.
Precisamente, allí estuvieron, en una de estas riadas que asoló nuestra ciudad, el 6 de Marzo de 1917. Riada producida por haberse obstruido la boca del túnel con sedimentos de tierras y ramajes de la gran avenida del arroyo, y fue entonces cuando el agua entró como hace más de dos siglos, decía la prensa antigua de entonces, - comparándola con la del 9 de Enero de 1740- “En la Ciudad y se enseñoreó de toda la parte que hace cañada, anegando el Hospital de la Caridad y Asilo de ancianos, donde hubiera perecidos no pocos, si no fuera por el abnegado heroísmo de varios hombres que, con el agua a la cintura, en la oscuridad de la noche, se sobrepusieron a los ayes del dolor y angustia, afrontando las circunstancias y salvándolos de una muerte segura.¿Nada tan noble como el sacrificio por los demás!.
Y si uno se avillanan en busca de los falsos oropeles, otros alzasen en la excelsitud del deber cumplido”.
Y fue uno de estos héroes de la citada noticia, el subjefe de la Guardia Municipal, aquel entonces, don Juan Alba Campos, por cuya acción se le fue concedida la Cruz de la beneficencia.
En el Semanario “Unión de Tarifa”, de fecha 22 de agosto de 1925, se recogía así la noticia:
“El Domingo 16 a la una de la tarde, en el Salón de Sesiones de nuestra Casa Capitular, celebrose el acto de serle impuesta, por el alcalde accidental, don José Benza Pérez, la Cruz de primera clase de la Orden Civil de Beneficencia, costeada por suscripción popular, al subjefe de la Guardia Municipal, nuestro buen amigo d. Juan Alba Campos, la que le fue cedida el 26 del pasado mes de marzo de 1925 por su heroico comportamiento cuando la inundación del 6 de marzo de 1917, quien salvó de una muerte cierta a los ancianos asilados en el Hospital.
Al solemne acto asistieron además del alcalde Sr. Benza, el director del periódico d. Carlos Nuñez Manso; concejales, toda la Guardia Municipal con su Jefe al frente Sr. Beltrán y numerosísimo publico.
Por tal motivo se le hizo entrega al Sr. Alba de la citada Cruz, como igualmente de un artístico pergamino recordando el heroico hecho.”
Fue entonces, cuando a partir de ese hecho y de esa misma fecha, la guardia municipal – a los que dicho sea de paso, le llamaban “Los Serios”,- luce un nuevo y vistoso uniforme.
Esto hace que en la misma prensa y firmado por “Calaínos”, aparecieran estos versos:
LOS SERIOS PROGRESAN A PASO ENORMES
YA NO VAN CON MANCHAS NI ROTOS HARAPOS
AHORAN HAN ESTRENADO NUEVOS UNIFORMES
Y UN CASCO FLAMANTE, Y ESTÁN ¡HASTA GUAPOS!

SOLO DEL PRESTIGIO VIVE EL UNIFORME
Y ESE, CON SUS OBRAS LO HACE QUIEN LO LLEVA
AHORA HABRÁ PRESTIGIO, SEGÚN Y CONFORME
SE VEA EL SERVICIO DE LA GUARDIA NUEVA

HACE POCO TIEMPO SE PREMIO (Y LO ALABO,
AUNQUE DEMASIADO TARDO A MI ENTENDER)
LA HEROICA CONDUCATA QUE DESPLEGO EL CABO
CUANDO UN SACRIFICIO LE EXIGIO EL DEBER.

CON ESE HOMENAJE SE HONRO EL MUNICIPIO
VELA, Y ES MUY JUSTO, POR LA GUARDIA URBANA
DEBEN ESTAS NORMAS MARCAR EL PRINCIPIO
DE UNA RUTA NUEVA, MAS JUSTA Y MAS SANA.

QUE EL NUEVO UNIFORME, BONITO Y FLAMANTE
PROTEJA LA NUEVA PERSONALIDAD
DEL GAURDIA CELOSO, PUNTUAL Y VIGENTE
QUE ESTIMA Y RESPETA TODA LA CIUDAD.
Seguro que la generación de hace 50 años atrás, recordará a la policía municipal – la policía local, como menos “serios”. Y seguro que recordarán, cuando jugabais a la pelota en la Alameda, una pelota, sea dicho de paso, hecha en papel y atada con cuerdas. Cuando aparecía un municipal había que salir “pitando” y dejar la pelota en el improvisado estadio. Pero los chiquillos de la época gritaban.
- ¡Qué viene un municipal!
- ¿Quién es? - Preguntaban
- ¡Gonzalo!, respondía el que había avisado.
- Y todos decían : ¡Seguid Jugando, es Gonzalo!.
Y el bueno de Gonzalo se acercaba, pausado, tranquilo, y les decía: No jugar aquí, que vais a romper una farola y os vais a hacer daño. Tomad un caramelo y tened cuidado. Y Gonzalo, seguía su ronda.
Ni que decir tiene, que la chiquillería de entonces estaba deseando de que apareciera Gonzalo por cualquier esquina.
Y es que como es natural, por aquel entonces existían municipales mas y menos serios. Sin duda alguna que después del Santo Ángel Custodio – El patrón de la policía municipal- iba Gonzalo Peinado.
Por supuesto que la policía municipal de ahora ha cambiado mucho, desde marzo de 1989 vuelven a tener armamento- es decir, que se cambia aquella porra rellena de arena y los sables, por revolver- y los caballos, que también los hubo, por perros adiestrados, nissan patrol y walqui talqui.

Sanciones antiguas
Capítulo aparte y simpático es aquel de las multas. Investigando en el archivo municipal de Tarifa, he podido encontrar varias multas que resultan cuanto menos curiosas y es digno de mencionar.
El 27 de Julio de 1945 la guardia municipal multa con veinticinco pesetas a un vecino de esta ciudad, , porque el perro de su propiedad circulaba el pasado día 25 sobre las 20 horas por la vía pública sin utilizar lo prevenido en el Bando de esta Alcaldía sobre perros en vigor.
El 20 de Octubre de 1949 ocurre algo verdaderamente extraño en estos tiempos, pero que en aquellos, un poco más lejanos, no dejaba de ser el “pan de cada día”. Asi pues se denuncia el abandono de un cerdo por la vía publica y plaza de abasto de la aldea de Facinas. Pero resulta curioso como en una repuesta del Guardia municipal en pos de no multarle, se expresa dejándole muy claro que no tuvo más remedio:
Traduzco literalmente:“Tengo el honor de poner en conocimiento de Vd, que habiendo llamado la atención al vecino de esta aldea….. por haber hallado repetidas veces cerdo de su propiedad en la via publica molestando y en la plaza de abasto de dicha aldea, le hize aber tanta vece como le encontre que cometian una infracción por lo queseaba obligado a encerrarle, pero como a pexar de ello no ha cumplido lo ordenado.
Comunicandole a Vd. A fin de que se le imponga la sanción que tenga a bien para hacerle cumplir lo ordenado.
Dios guarde a V. muchos años.
Facinas 20 de Octubre de 1949”

La picaresca siempre ha existido.
La picaresca siempre ha existido y seguirá existiendo. Desde el viejo timo de la estampita (fielmente reproducido por el maestro Tony Leblanc), pasando por el del hospitalario, el del tontito, hasta llegar al moderno y actual phishing en el que se emplean las nuevas tecnologías
Ya en el año de 1959, un 4 de agosto, el sr. Veterinario denuncia a un establecimiento por vender leche adulterada, ya que poseía un 20% de agua. Así que se le multa con cincuenta pesetas.
Años después, parece que esta multa no cala en la población. Y así podemos encontrar el caso de multar , esta vez, con Cien pesetas por vender la leche aguada , pero ya no es un 20% sino que es en un 50% el día 24 de Julio de 1962 en la calle Mercado de Abasto.(Expediente AMT recogido por Notario Ochoa, Antonio).
Un tal 25 de Enero de 1960 se recoge otra multa, esta vez a menores pero, no son estos los que deben de pagar, sino sus padres, quienes tienen el deber de pagar con diez pesetas por dedicarse su hijo menor a molestar a los vecinos de su domicilio y arrojar piedras el día 20 del actual mes.
El 20 de Marzo de 1962 se recoge una queja a la Policía Municipal de un vecino de Tarifa, domiciliado en la cuesta del Salguero denunciando que el día 12 de Marzo de ese año, entraron en su huerto cuatro niños pidiendo agua para beber y mientras unos bebían, otros entraron en el gallinero y cogieron cuatro pichones y una linterna y salieron corriendo dejando abandonados un canasto que llevaban.
Pero ahí no queda la cosa:
Es que se había averiguado que el canasto que llevaban y que había abandonado, lo habían robado en el tejar viejo de Francisco Trujillo; y al salir corriendo de la Huerta de Triviño, uno de los chiquillos regresó al pueblo; pero los tres primeros marcharon con dirección al cortijo de D. Juan Villoslada y en la casa donde vive el casero Salvador Márquez Silva, entrando en el gallinero forzando el candado, llevándose varios huevos de la gallina; de allí se fueron a la Peña, donde a la vecina Francisca Pérez Serrano, le ofrecieron venderle un reloj de pulsera, que posteriormente habían robado en el comercio Casa Villanueva. Pero aun no queda ahí la cosa, mientras hacían esta venta, mataron cuatro pavos aproximadamente de un kilo cada uno.
Siguieron luego al sitio llamado Pedro Valiente, donde en el cortijo de Mariano Vinuesa, se dedicaron a quitar huevos de gallinas y salieron corriendo; pero el casero que se había dado cuenta los alcanzó y recuperó lo sustraído, dándose cuenta que llevaban además un sartén y carne de conejos caseros. Finalmente se averiguó posteriormente que se habían sustraídos varios conejos en el cortijo del Escudero.
En 1963 un 28 de Octubre se recoge una diligencia formulada por la Policía Municipal al imponerse cincuenta pesetas por dejar aparcado el camión CA-34212 en la vía pública, del que manaba agua sanguinolenta del pescado que portaba, con el consiguiente mal olor. Ello ocurriría en la Calle Fuente Nueva numero 7. (Y la nota pone Algeciras).

En la prensa antigua
Y ya para concluir citar caso extraños y amenos, recogidos nuevamente en el semanario local de la prensa antigua de Tarifa el Unión de Tarifa del año 1925.
En la sección de “Sucesos”, encontramos en el mes de agosto de 1925 varias noticias tituladas:
Esas gallinas!!

Algunos pacíficos habitantes de la calle de Colón no les agrada el cacareo ni la riña de gallos, se nos queja que cierta vecina de la mencionada calle, sin el menor reparo, echa por la mañana a la misma las gallinas que posee, creída seguramente que dicha callecita es un campo, aunque no de operaciones, o que todo el monte es orégano, para que tales animalitos emplumados busquen la vida como mejor puedan picoteando de acá y allá.

Otros casos extraños de la sección de sucesos se remite a una caida, a una reyerta o timos sonados de por aquel entonces.

Una Caída
Al subir la escalerilla que conduce a la plaza Alfonso XII, cayóse Sebastiana C. Muñoz con domicilio en la citada plaza, sufriendo la fractura del tercio inferior del peroné izquierdo, siendo asistida por el doctor Álvarez.

Riña en el Campo
En el sitio denominado “Arraez Gonzalez” próximo a Guadalmesí de este término, riñeron en la noche del Lunes los vecinos de aquel campo Juan Muñoz mesa y Joaquín Díaz Gonzalez.
El primero le infirió a Joaquin un corte en la cara con una navaja, y este último agredió a Juan con un palo, produciéndole heridas en la cabeza.
Ambos fueron cuidados en esta, por el médico señor Alvarez Liñán; Joaquin Diaz en su domicilio y el otro en el Hospital Municipal, calificándose las heridas de los dos de pronóstico reservado.
Según las averiguaciones hechas , la reyerta fue motivada por que algunas caballerías de Juan Muñoz pastaban en terreno de su adversario, aunque también nos aseguran que entre dichos vecinos existían resentimientos antiguos.
El asunto paso al Juzgado Municipal.

De una Pedrada
Estando en la tarde del Martes los muchachos Antonio Guzmán Cana de 19 años y Manuel Fernández Casas de 16, tirándose piedras en el Paseo de la Alameda, una de estas fue a dar al vecino Francisco Ortiz del Pino de 67 años de edad, que se hallaba en uno de los bancos del expresado paseo.
Trasladado al Hospital fue curado Francisco Ortiz por el practicante señor Benítez de una herida contusa de 4 centímetros de extensión en la región frontal derecha y erosiones en la región superficial izquierda de pronóstico reservado.
Para que otra vez se abstengan de tirar piedras en un paseo público, ingresaron en la cárcel los mozos Antonio y Manuel.

Ya en el mes de Septiembre, un tal día 19 encontramos en la sección de “Gacetillas Municipales” una noticia muy simpática, donde se agudiza el ingenio y el aje tarifeño. Dice así:

Encontrado por la Guardia Municipal un cerdo en plena Calzada que paseaba plácidamente, fundándose que todo bicho viviente tiene derecho a la vida, le fue impuesta una multa de dos pesetas, que no hay que advertir la tuvo que pagar su dueño, pues el animalito no llevaba suelto en el bolsillo.

También el dueño de tres caballerías que se internaron en la calle de Nuestra Señora de la Luz, tuvo que abonar por el mismo concepto cinco pesetas contadas y sonantes.


Por el Mes de Octubre,un tal día 3, en esta misma sección de Gacetillas Municipales de 1925 se encuentra la siguiente información referente nuevamente a esa picaresca tarifeña, pero esta vez no solo se sanciona, sino que además se reparte entre los pobres lo decomisado.

En la pasada semana se le decomisaron a dos panaderos de ésta cincuenta kilos de pan por falta de peso, los que fueron repartidos entre los pobres.

El 13 Septiembre se lee:
En los días cuatro y cinco del presente mes, fueron intervenidos por el jefe local de policía la cantidad de cuarenta cuartillos de leche adulterada. Los 40 cuartillos de leche ingresaron en el Hospital de la Caridad y Asilo de Ancianos.

En la sección “ Del Municipio” de este mismo semanario podemos encontrar ya en Enero de 1927 la siguiente noticia:

Las Monedas de Níquel de 25 céntimos
Por la alcaldía se han puesto edictos en los sitios de costumbres, en virtud de que en varios establecimientos no habían sido admitidas la moneda de 25 céntimos de níquel puesta en circulación por R.D. de 9 de Enero de 1925, alegando algunos que son falsas y otros que había dejado de ser corriente.
En dicho edicto se hace presente que dicha moneda no ha perdido su valor, estando obligados a admitirlas en cajas públicas y establecimientos, advirtiendo a quien no la admita que ello se considera como falta grave penada con arresto de uno a diez dias o multa de cinco a cincuenta pesetas.

Y para concluir otro de los sucesos dignos de comentar recogido y encontrado en unas efemérides de prensa de los años 1930 de Tarifa, donde la guardia municipal tuvo presencia , fue:

Aquella noticia de una veintena de obreros despedidos por la construcción del puerto.(Recordaros que la subasta del puerto de Tarifa se celebró a las 12 horas del 7 de marzo de 1925, en el Ministerio de Fomento). Y es que se ve, que por aquel entonces también existía la crisis, y así se despidieron a muchos trabajadores del puerto, tan solo se dejaba a uno por familia. Esto provocó una pequeña huelga, y se dio el caso de uno de los primeros atentados modernos en Tarifa ,¿ coincidencia o casualidad?, me refiero a la colocación de una bomba, de un artefacto perfectamente preparado. Concretamente se puso muy cerquita de la casa de uno de los empleados del puerto. Y claro esta, muchos pensaron que se trataba de una venganza de estos despedidos.

Fuera como fuese, no existe duda que esta vieja guardia municipal, más seria o menos sería, tuvo bastante culpa de la impronta histórica de nuestra ciudad. Así pues, valgan estas líneas, a modo de pequeño homenaje, a tantos hombres y mujeres que sin lugar a duda velaron y siguen velando, como un arcángel custodio, por el buen funcionamiento de nuestra bella ciudad.

BIBLIOGRAFÍAS CONSULTADAS
- Archivo municipal de Tarifa. Carpetas sueltas de multas.
- Archivo particular del Cronista Oficial de Tarifa Jesús Terán Gil.
- Extractos del Primer pregón de la Policía Local de Tarifa a 1 Octubre de 1990, escrito por Jesús Terán Gil.
- Terán Gil, Jesús. “Libreta sobre Iglesias de Tarifa”. (Libreta particular con la descripción de Iglesias de Tarifa, secundada bibliográficamente, entre otros libros, con los archivos y fondos documentales de las Iglesias Mayor de San Mateo y San Francisco.)
- Terán Gil, Jesús . “Libreta número 12” . ( Libretas dónde se recoge a diario todos los sucesos y crónicas locales acaecidas en Tarifa desde el año 1980-2007).

[1]Los Porteros de Vara eran, por así llamarlos, la mano derecha de los Alcaldes de Barrio, pues eran los encargados de montar guardia en sus cuarteles y acompañarles en las rondas que por la ciudad éstos efectuasen.
[2]Componente esencial para llevar a cabo las funciones de seguridad, vigilancia y cumplimiento de normativa, ya que serían los encargados de efectuar las rondas en las calles
[3]Manuscrito original de don José Manso Abreu fechado el 25 de abril de 1898 que conservo en mi archivo particular.
[4]TERÁN GIL, Jesús: “Visita de S.M. don Alfonso XIII a Tarifa y el Batallón de Cazadores de Segorbe” Aljaranda 40, (2001), 33-35
[5]http://baluarte-tarifa.blogspot.com/2008/04/alfonso-xiii-en-tarifa.html
[6] TERÁN REYES ,Francisco Javier: “Nuestro puerto y nuestro hijo adoptivo y predilecto Pedro Vives” Aljaranda 71, (2009) 28-34 .
[7]El sábado 15 de noviembre de 1924 salía a la calle por primera vez el semanario Unión de Tarifa, el cual fue un periódico que durante once años llenó un vacío de prensa propia en nuestra ciudad.
[8]Archivo Municipal de Tarifa (AMT) Actas Capitulares. Cabildo de 1 de febrero de 1837.
[9]AMT. Actas capitulares. Cabildo 19 de Diciembre de 1874.
[10]TERÁN GIL, Jesús: “Apuntes históricos sobre la Patrona Tarifeña” Aljaranda 10 (1993) 14-19.
[11]TERÁN GIL , Jesús: “Nuestra Señora de la Luz: la patrona más meridional de Europa” . Editores, Tarifa : Concejalía de Cultura, 2000Año de publicación: 2000País: EspañaIdioma: EspañolISBN: 84-930205-2-4
[12] TERÁN GIL, Jesús: “Nuestro coso y el cincuentenario de los festivales de Ordóñez” Aljaranda 60, (2006) 28-30