Datos personales

Es una asociación-Sociocultural que nace para difundir y recopilar la Historia de Tarifa.Esta la hacemos entre todos. Nuestra dirección es: baluarte-tarifa@hotmail.com Estamos trabajando en una página oficial para Baluarte. De momento este es un blog vinculadO a ella y con artíiculos firmados personalmente.

lunes, 27 de diciembre de 2010

DE CAMINO A POR EL PAN MACHO TARIFEÑO

Los otros dias fui por el pan macho de Puertollano, aquí en Tarifa en un establecimiento nuevo que han abierto frente al mítico Manao. Mi sorpresa grata. Tuvimos que esperar al menos 30 minutos a que lllegase el reparto del pan, y entre tanto, la gente se agolpaba y se veia una cola para guardar el pan. Pues bien, dos hombres ya mayores hablaban de las cosas de antes:
Y decian que a él, que a ellos no les daba vergüenza reconocer que antes se pasaba hambre, que en realidad están satisfecho, porque aun están vivos y lo pueden contar.
Hablaban de que antes no había de nada. Que existían las cartillas de racionamiento que consistía en un bollito de pan, de 100 gramos, cuando normalmente un adulto come medio kilo al día. ¡De 100 gramos ! Un octavo de litro de aceite, que es parecido a una botellita de cocacola pequeñita. Y con eso tenían que cocinar y pasar todo el mes; 100 gramos de azúcar para un mes…. Claro, a eses niveles. De aquella hubo una cosa que salvó… ¡Los boniatos ! Y las almortas, las bielas, una legumbre muy mala que, además, estaba llena de gusanos, ¡aarj ! Aquella fue una época… tremenda, muy dura ; muy dura.
También me comentó que cuando daban un paquete de lentejas tenía más piedras que legumbre y ese día los chiquillos se quedaban en su casa lavando lentejas.
Cuando alguno de los que hablaban le daban un membrillo y salia a la calle, toda la chiquilleria le perseguia pidiendole: ¡Dame un Peazito!. También recuerdan con alegría que abrian el bocadillo y por el medio le hacian un agujero y le echaban aceite y azúcar.Las cartillas racionadas aparte para el tabaco e incluso este buen hombre grito:
¡Antes teniamos que cagar en un cubo” ! que estas modernidades como videt ni por asomo existían.
Y de repente llegó el pan macho tarifeño y cada uno nos fuimos con nuestro Kilo y medio pa la casa, prometiendonos ambos que volveriamos a charlar de esta época tan dura que sin lugar a duda resulgía ahora de modo más dulce.

sábado, 13 de noviembre de 2010

VISITANDO FACINAS EN 1924

Por Francisco Javier Terán Reyes.
El joven Juan Diaz Alba sustituye a Francisco Estevez como corresponsal del semanario Union de Tarifa. Gracias a esta cronica de mi abuelo, sabemos además que estaba apunto de electrificarse Facinas; sabemos del mal estado de la Iglesia; conocemos el local para el futuro cine y como no, nos habla de su querida gente y de nuestra bella aldea.

Además es para mi una gran satisfaccion poder colaborar en rescatar la historia de Facinas, como me consta en otras páginas de excelente calidad tales como la de Cozar , http://www.facinas.org/


y tantos ,tantos amigos que ayudan desinteresadamente a su memoria.Valgan estas torpes lineas para dedicarle mi mayor felicitación por tal profunda, seria y documentada difusión de esta bella tierra.

Yo, humildemente Francisco Javier Terán Reyes, me embarco, me empeño en rescatar y dar a mi gente de Facinas, algunos, otros tantos más de datos que enaltecen aun más mi querida Campiña y honrra la memoria de todos sus habitantes, al igual que honra el cariño de mi familia por dicha aldea. Aqui se juntan, en este trabajo tres generaciones de historiadores, aqui se juntan las tres plumas, delicadas y de dedos torcidos, la de mi abuelo Francisco Terán Fernádez; la de mi padre Jesús Terán Gil y la mia propia, Francisco Terán Reyes. Gracias por vuestras lecturas

El maginífico auto-correo que hace el servicio entre Algeciras y Cádiz nos llevó hace unos días al pintoresco lugar llamado Puerto de Facinas.
De este puerto sin mar y sin barcos tuvimos que andar poco más de un kilómetro hasta llegar a la simpática y hospitalaria aldea de Facinas, jirón de alma tarifeña, según dijo tan acertadamente nuestro Director en uno de sus artículos.
Mientras ascendemos por la célebre cuesta nos encontramos a labradores que suspendiendo sus faenas agrícolas nos saludaban cortésmente. Son hombres de campo, esos hombres rudos al parecer porque sus rostros están tostados por el sol y sus manos encallecidas por el trabajo, pero que sus almas son sanas como las fragancias que se aspiran de la extensa campiña regada con sus sudores.
Por fin divisamos a Facinas que disimuladamente se extiende del cerro hacia la ladera como queriendo escapar hacia la capital de provincia.
A las ocho de la mañana nos hallábamos en casa del digno alcalde de la villa don Enrique Diaz Pérez el que desde el primer momento tuvo para nosotros exageradas deferencias.
A causa de hallarse ausente el que hasta ahora fue nuestro activo corresponsal don Francisco Estevez de Salado, por estar sometido a un régimen curativo despues de haberle sido hecha una operación quirúrgica en la ciudad de Algeciras, ha sido nombrado en la antes dicha aldea para que desempeñe el cargo de corresponsal literario y administrativo de UNION DE TARIFA el joven don Juan Diaz Alba, el que nos acompañó a visitar a numerosos amigos y entusiasta de nuestra sana campaña. Nos sería imposible enumerar a todos ellos; recordamos los señores don Francisco Moya Chico, don Domingo Castro Vera, don Jo´se Cuesta, don Antonio Pérez, don Vicente Gil y el culto médico don Luis Espina.


En el establecimiento del Sr. Romero Ramos tuvimos el gusto de saludar al joven médico Juan Pérez Melendez, quien dedicó efusivos elogios a nuestro periodico al que le estamos tan agradecidos por la propaganda que ha hecho en favor de Union de Tarifa viéndose, gracias a su desinteresada labor, aumentado considerablemente de suscriptores en aquella pequeña población.
El inteligente médico Sr. Pérez Meléndez se excusa de tener que salir al campo donde asuntos de su profesión le reclaman.
Despues de almorzar en casa de don Enrique Díaz donde fuimos amablemente invitados, acompañados de este señor que tan acertadamente se halla al frente de la aldea fuimos a visitar al cura señor Roldán el que nos enseñó el pequeño recinto sagrado donde las lindas facinenses se arrodillan para escuchar el Sacramento de la Misa.
El señor Roldán nos habla del mal estado de la iglesia y nosotros asentimos viendo la humedad de sus paredes. Es lástima que Facinas una aldea que va progresando no tuviera otra iglesia en mejores condiciones.
Despues fuimos a visitar la fábrica de harina y luz eléctrica de don Diego Rozano, el que nos recibe con la amabilidad que le caracteriza, dándonos detalladas explicaciones del motor, siendo este molino uno de los montados con todos los adelantos modernos.
El Sr. Rozano nos habla entusiasmado ante la perpestiva de que va a dotar a su pueblo con la luz eléctrica esperando cierto requisito necesario.
Nos enteramos también al pasar por cierta obra en construccion de dicho local que servirá para un "cine".
Señor esta Facinas es mucha Facinas, progresa de un modo enorme.
Lo que sí nos extraña es que aun las calles de esta típica villa continuen mal pavimentadas. ¿Cómo no se ha reunido nunca los vecinos pudíentes para contribuir y arreglar por lo menos la calle Real?.
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A las cinco de la tarde nos despediamos del alcalde Sr. Diaz de su distinguida señora y de su simpática hija Pepita, de nuestro corresponsal y de muchos amigos y comenzamos a descender la cuesta que nos lleva al "puerto" donde a la par que nostros llega el autocorreo de Cádiz. Pero he aquí que el soberbio ómnibus viene abarrotado de ingleses y el simpático revisor Sr. Molino nos dice que lo siente mucho, pero que nos tiene que dejar "anclado" en el "puerto".
Y así efectivamente. Allí quedamos charlando con el dueño del Ventorrillo señor Aguera¨y dejamos pasar las horas... y algunos autos particulares que van abarrotados de pasajeros.
No hay remedio, el único medio de locomoción es el correop y este marcha ya por cerca de Algeciras.
A las ocho y media una estrella salvadora hiere nuestros ojos. Esta estrella se multiplica por trés, dos faros de un risueño automovil y del amigo Gurreita que conduce a este que en menos tiempo que pensarlo nos deja sano y salvo en la Puerta de Jerez.
¡Nunca nos pareció más simpático un automovil!

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Jesús Terán Gil premiado con el Lothar Bergmann

Jesús Terán Gil premiado con el Lothar Bergmann

• El recordado cronista, historiador, escritor y periodista se hace con esta primera edición del premio que lleva el nombre de su amigo Lothar Bergmann y comparte su premio con Giles Pacheco

Redacción.

La diputación provincial de Cádiz a través de la Fundación de Cultura, Dos Orilla ha querido reconocer el trabajo y dedicación en pos de la difusión y enriquecimiento del patrimonio cultural de la provincia gaditana a la figura del recordado cronista, historiador, escritor y periodista tarifeño Jesús Terán Gil fallecido en el 2007 dejando un importante legado cultural a través de su archivo personal histórico fruto de años de búsqueda e investigación del origen histórico de su ciudad natal, Tarifa.

La esposa de Terán recogerá el jueves de mano del presidente de la Diputación Provincial, Francisco González Cabaña este galardón instituido en memoria del reconocido investigador alemán afincado e hijo adoptivo de Tarifa, Lothar Bergmann. Los Premios Lothar Bergmann tratan de perpetuar la herencia y actividad dejada por el arqueólogo. Son un reconocimiento a las personas o instituciones que por sus obras, o por su participación activa en el ámbito del patrimonio histórico arqueológico, la investigación, la promoción o la conservación, han contribuido al enriquecimiento del patrimonio cultural de la provincia. El acto coincidirá con la presentación de las jornadas de Prehistoria a celebrar desde mañana jueves y hasta el próximo sábado en la Casa de la Cultura de Benalup-Casas Viejas a partir de las 10 de la mañana.

Jesús Terán Gil (Tarifa, 1944-2007). Cultivó el género periodístico, como corresponsal de los diarios ABC de Sevilla, Diario de Cádiz y Área y de Radio Algeciras de la Cadena SER durante más de veinte años. Fue director de informativos en Radio Tarifa Emisora Municipal. Sus escritos son muy vitalistas, le gustaba centrarse en las personas, realzaba acontecimientos, que sin ser de magnitud histórica, transmitían al lector la esencia de la época que narraba. Le gustaba adornar sus artículos con multitud de fechas, nombres y curiosidades. Terán Gil no centró su investigación ni en una época histórica, ni en una temática determinada. Escribió biografías y sobre personajes populares, investigó en la historia medieval y moderna. Numerosas son sus contribuciones a la historia contemporánea.

El premio será compartido con el arqueólogo toledano, Francisco Giles Pacheco, afincado desde 1982 en El Puerto de Santa María, donde desempeña el cargo de director del Museo Arqueológico Municipal. Combina la dirección del citado museo con la investigación arqueológica. Autor de más de 100 publicaciones ha participado en excavaciones en España, Egipto, Sáhara Occidental, Mauritania, Sudán y otros países. Actualmente su labor investigadora cobra especial relevancia por la publicación en septiembre de 2006 de un artículo sobre los neandertales del extremo sur europeo (Cueva de Gorham, Gibraltar) en la prestigiosa revista Nature. Especializado en estudios sobre el período cuaternario, es miembro de la junta directiva de la AEQUA (asociación española dedicada al estudio de la cita era).

Los premios se incluyen en las actividades que la Fundación Dos Orillas desarrolla a través del proyecto Sawa, dentro del Programa Operativo de Cooperación Transfronteriza España-Fronteras Exteriores, al tratarse de una actuación de sensibilización, difusión y promoción de las actividades educativas y culturales. El programa está financiado en un 75 por ciento por los fondos europeos FEDER.


Fuente: tarifaaldia.com
Redacción
Fecha: 10/11/2010 . El verdadero periodico digital.

viernes, 5 de noviembre de 2010

LA VIEJA GUARDIA MUNICIPAL de Tarifa

Por Francisco Javier Terán Reyes.
Acercamiento al tema
Muchos son los nombres vinculados a este cuerpo a lo largo del tiempo. Algunos los conoceréis por los Portadores de Vara[1], por Sayones o Alguaciles[2], Milicias ciudadanas o Guardia Municipal; otros en cambio los conocerán por los Serios o por el Guardia de la Porra. Pero no cabe duda que desde años atrás estos cuerpos siempre ha estado vinculado a la historia de Tarifa, a su vida y a su entorno, pues eran estos señores los portadores de velar por nuestra seguridad, al igual que conocedores de un sin fin de anécdotas acaecidas en la vida misma Tarifeña.
Ya existía Policía Municipal en Tarifa, como se recogía en ese primer Cabildo que celebró nuestra ciudad en el interior del castillo, en marzo de 1592. Pero no llegaré tan lejos, sino que me centraré en el siglo pasado, contando algunas anécdotas e historias que pongan en alza a este cuerpo municipal.

El origen de nuestra policía municipal
Bien podríamos decir que la palabra alguacil es el origen de esta policía municipal. Sin duda alguna que el alguacil fue un personaje con una gran presencia pública en las zonas urbanas, desde hace muchos años hasta épocas todavía recientes, en que el desarrollo tecnológico ha mermado considerablemente su importancia hasta incluso hacerlos desaparecer, a pesar de que las funciones que tradicionalmente desempeñaban siguen vigentes siendo, en algunos casos, atendidas por otros profesionales.
Era el encargado de prestar servicio en las calles, de llevar a cabo las rondas por la ciudad, de obedecer y hacer cumplir los bandos y ordenanzas que aprobara el Concejo de la ciudad.

En el caso de los alguaciles hay que distinguir a los que dentro de la organización judicial se encargaban de ejecutar las órdenes de jueces y secretarios, de los que dependiendo de la administración local se ocupaban de diversas tareas a las órdenes de los alcaldes.
Alguaciles[3] en cuyas obligaciones debían "proteger las personas y propiedades en todo lance y acontecimiento" y "evitar, acudiendo oportunamente, los desórdenes, riñas y alborotos de todo género sea en calles y plazas, sea en las tabernas y demás puestos". Además estaban obligados a "vigilar que todos se comporten con la moderación propia de un pueblo culto, sin causar con las maneras y voces, molestias e incomodidades a los habitantes".
Antes de poseer el revolver y sable que portaban la policía municipal, estos alguaciles se ayudaban de una vara de mimbre que funcionaba de un auxiliar valioso para conseguir estos objetivos.
También tenían que "evitar que los niños menores de 15 años anden vagando por las calles y plazas después de toque de oraciones, así como el que durante el día, estos niños, se entretengan en juegos de chapas y naipes, ni de pelota en los puntos que se hallen prohibidos; el que arrojen piedras griten y pidan en los bautizos", asimismo tenían que "recoger y poner en las respectivas escuelas a los niños y niñas que anden vagando por las calles en horas de clase".
Sus obligaciones también incluían desde pasar los avisos de convocatoria "a ayuntamiento sea general o particular, asistir, a la antesala durante su celebración y hallarse prontos para todo lo que pueda ocurrir", hasta comunicar las citaciones a juicios, hacer que los barrenderos tengan constantemente limpios los lugares públicos así como evitar la postulación en calles y puertas de templos y casas.
Se le prohibía ausentarse del pueblo sin el permiso del alcalde así como entrar "en las tabernas, cafés y botillerías no siendo en el servicio de sus deberes".
Su retribución como casi en toda la administración local era menor que la otros profesionales de cualificación parecida y su declive se acentuó desde principios de siglo pasado con la puesta en marcha de la guardia municipal.
En el siglo pasado, aparecen muchos más datos sobre los municipales. Y aparecen haciendo referencia de su presencia en todas las páginas que configuran nuestra historia local. Para mi, como digo, la verdadera historia de Tarifa, que le da sentido e identidad a nuestra ciudad.
Así pues, cuando la visita del rey Alfonso XIII a nuestra ciudad[4] el 6 de Marzo de 1909, junto con otros cuerpos[5], allí estaba presente la policía municipal. Y cuando estuvo de visita – igualmente- el general Vives[6], en el año 1925; y el General Primo de Rivera.
Precisamente que en ese mismo año en la Prensa antigua del periódico Unión de Tarifa[7], se recoge el siguiente dato: “La policía Municipal, se personó en el sitio conocido por Pedro Valiente, con el fin de hacer diligencias del hecho del aterrizaje, a causa del mal tiempo, del aeroplano Breguet num.30, que de Tetuán se dirigía a Sevilla. Dicho aparato venía ocupado por el piloto capitán Sr. Martín Brad y el observador capitán Sr. Estévez, ambos del aeródromo de Tablada”.
Nuestra Guardia Municipal podría estar vinculada a la Milicia Nacional
Será por el año 1836 cuando aparezcan datos de la llamada Milicia Nacional, que, si es verdad, que no era la Policía Municipal, si estaba bastante vinculada con el Ayuntamiento, como demuestra el acuerdo del Cabildo Municipal[8] de primeros de año de 1837, en el que textualmente se dice: “El Ayuntamiento acuerda se proceda a la formación de la Milicia Nacional, con conformidad y bajo las bases que establece el decreto de las Cortes de 28 de Noviembre de 1836”.

Por otro lado, 5 meses después, el 20 de Julio del citado año 37 se dice:
“Real Orden de 5 de Julio por la que su Majestad se sirve declarar que el mando de la Milicia Nacional en razón de ser una institución Permanente Civil, corresponde a las autoridades civiles locales, por consiguiente no puede ser mandada la Milicia, sino por los Alcaldes”.
Después, en Cabildo 8 de Noviembre de 1868, aparece el dato de aprobación de cuentas, con un importe de una compra de fusiles para la Milicia Ciudadana (No nacional, sino ciudadana) y por consiguiente se toma el acuerdo de que se libre un importe de 260 reales, con cargo al capítulo de Imprevistos.

Es así como poco a poco se va forjando una afinidad que acabará en la actual Policía Municipal.
Mas tarde, un tal año de 1869, aparecerá en nuestros Cabildos, el nombre de Fuerzas Ciudadanas de Voluntarios, que aunque no es que sea exactamente la policía municipal, si que tendrán cierta vinculación directa con el Ayuntamiento.

Un año después, el 12 de noviembre de 1870 se acuerda subir un real al sueldo de los guardias municipales. –Aquí aparece ya guardia municipal-. Y el 24 de marzo de 1871 se toma el siguiente acuerdo: “Considerándose la necesidad de dotar a los guardias municipales de un arma para el caso de serles preciso hacer frente en cualquier tumulto, ya que el sable, única arma que poseen, les coloca en situación desventajosa. Por lo tanto se acordó dotar a la mencionada fuerza, de un revolver reglamentario”.

Una Casilla para los Municipales
Y por fin será cuando en Tarifa el cuerpo de la guardia municipal, tenga una Casilla para obrar en consecuencia.

Es en Sesión[9] de 19 de Diciembre de 1874, cuando el alcalde D. José Martínez Gallardo, da cuenta de haber arrendado en la calzada, una accesoria para Casilla de los Municipales, mediante un alquiler de 23 reales al mes. Es el actual establecimiento que hoy en día es una cafetería llamada Retén, haciendo alusión a su antiguo origen.

Esta casilla se referirá donde estaba la tienda de Juan Villalta que fue antes que la que tenía este señor y que conocieron muchos Tarifeños unos metros más arriba, y donde estuvo hasta finales de los años 70. Esta Casilla que muchos recordarán, hacia las veces de oficina de objetos perdidos. Y resulta cuanto menos curioso, las cosas que los tarifeños nos dejábamos perdidas. Allí hubo depositado un montón de boinas, muletas, dentaduras postizas e incluso, algún que otro cerdo vivo.

Siempre presente en la historia tarifeña
A lo largo del tiempo, la Policía Municipal de Tarifa ha estado presente en todo lo ocurrido, en épocas buenas y menos buenas de nuestra ciudad, e incluso se decía que resultaban más directos y cercanos en el trato debido, ya que eran los encargados de velar por nuestra seguridad ciudadana entre otros deberes.

Por citar algunas cosas, donde la Policía Local ha estado presente, podríamos recordar un terremoto ocurrido en el año 1755 y otro en abril de 1773, asimismo en varias arriadas e inundaciones, como aquella famosa de aquel Martes 13 de enero de 1970 y esta última de un 24 de Diciembre de 2009. Pues allí estuvo también la Policía Municipal. También y por supuesto en todas las fiestas que la ciudad celebraba. Fiestas en Honor de San Mateo, de San Hiscio y de la Virgen de la Luz; todos ellos patrones de Tarifa.

Cuando la Reina Isabel II le regala un manto a la Virgen de la Luz[10], la crónica de aquella fecha dice: “Abría la marcha la guardia municipal[11]”.

Existen muchas anécdotas simpáticas antiguas y hay algunas que quisiera contar:
En cierta ocasión, la policía municipal de Tarifa, decomisa 16 Kilos de pan a un panadero, por expenderlo con falta de peso.
El panadero, como es natural, abrumado y un poco asustado por lo que se le venía encima, le dice al guardia:
- ¡Mire usted Sr. Guardia, ! que tengo 7 hijos.
- ¡Nada, nada,! queda decomisado,- dice el guardia
- No importa, la ley es la ley
- ¡Pero Sr. Guardia, si no es tan grave; total lo que le falta son 100 gramos en Kilo!

También repasando la prensa antigua y crónicas del siglo pasado, encuentro el dato que un tal 12 de Junio de 1875, el Ayuntamiento acuerda aumentar 5 pesetas el sueldo del Alguacil de Facinas para complementarlo hasta 1 peseta diaria, es decir, que tenía un sueldo de 5 duros al mes y a partir de entonces, el Alguacil de Facinas empezó a ganar 6 duros mensuales.

Historias de la vida misma
Por supuesto que hay muchas y divertidas anécdotas en torno a la policía municipal. Otra de ella es: Cuando en una corrida de toros[12], celebrada en Tarifa, en el balconcillo presidencial se armó tal reyerta que el alcalde de entonces estrelló una silla en la chistera del presidente de la corrida, y el jefe de la policía local, ayudando al alcalde comenzó igualmente a dar mamporros a diestro y siniestro, para al final, en vez de ir todos detenidos, terminar tomando copas tanto el presidente de la corrida, el alcalde y el jefe de la policía municipal.
Como por aquel entonces no existía en Tarifa, ni Protección Civil, ni Cruz Roja, ni Bomberos, la guardia municipal tenía que estar en todo Terremoto que hubiese, - como dije antes- en todo Incendio y sobre todo en cualquier Riada.
Precisamente, allí estuvieron, en una de estas riadas que asoló nuestra ciudad, el 6 de Marzo de 1917. Riada producida por haberse obstruido la boca del túnel con sedimentos de tierras y ramajes de la gran avenida del arroyo, y fue entonces cuando el agua entró como hace más de dos siglos, decía la prensa antigua de entonces, - comparándola con la del 9 de Enero de 1740- “En la Ciudad y se enseñoreó de toda la parte que hace cañada, anegando el Hospital de la Caridad y Asilo de ancianos, donde hubiera perecidos no pocos, si no fuera por el abnegado heroísmo de varios hombres que, con el agua a la cintura, en la oscuridad de la noche, se sobrepusieron a los ayes del dolor y angustia, afrontando las circunstancias y salvándolos de una muerte segura.¿Nada tan noble como el sacrificio por los demás!.
Y si uno se avillanan en busca de los falsos oropeles, otros alzasen en la excelsitud del deber cumplido”.
Y fue uno de estos héroes de la citada noticia, el subjefe de la Guardia Municipal, aquel entonces, don Juan Alba Campos, por cuya acción se le fue concedida la Cruz de la beneficencia.
En el Semanario “Unión de Tarifa”, de fecha 22 de agosto de 1925, se recogía así la noticia:
“El Domingo 16 a la una de la tarde, en el Salón de Sesiones de nuestra Casa Capitular, celebrose el acto de serle impuesta, por el alcalde accidental, don José Benza Pérez, la Cruz de primera clase de la Orden Civil de Beneficencia, costeada por suscripción popular, al subjefe de la Guardia Municipal, nuestro buen amigo d. Juan Alba Campos, la que le fue cedida el 26 del pasado mes de marzo de 1925 por su heroico comportamiento cuando la inundación del 6 de marzo de 1917, quien salvó de una muerte cierta a los ancianos asilados en el Hospital.
Al solemne acto asistieron además del alcalde Sr. Benza, el director del periódico d. Carlos Nuñez Manso; concejales, toda la Guardia Municipal con su Jefe al frente Sr. Beltrán y numerosísimo publico.
Por tal motivo se le hizo entrega al Sr. Alba de la citada Cruz, como igualmente de un artístico pergamino recordando el heroico hecho.”
Fue entonces, cuando a partir de ese hecho y de esa misma fecha, la guardia municipal – a los que dicho sea de paso, le llamaban “Los Serios”,- luce un nuevo y vistoso uniforme.
Esto hace que en la misma prensa y firmado por “Calaínos”, aparecieran estos versos:
LOS SERIOS PROGRESAN A PASO ENORMES
YA NO VAN CON MANCHAS NI ROTOS HARAPOS
AHORAN HAN ESTRENADO NUEVOS UNIFORMES
Y UN CASCO FLAMANTE, Y ESTÁN ¡HASTA GUAPOS!

SOLO DEL PRESTIGIO VIVE EL UNIFORME
Y ESE, CON SUS OBRAS LO HACE QUIEN LO LLEVA
AHORA HABRÁ PRESTIGIO, SEGÚN Y CONFORME
SE VEA EL SERVICIO DE LA GUARDIA NUEVA

HACE POCO TIEMPO SE PREMIO (Y LO ALABO,
AUNQUE DEMASIADO TARDO A MI ENTENDER)
LA HEROICA CONDUCATA QUE DESPLEGO EL CABO
CUANDO UN SACRIFICIO LE EXIGIO EL DEBER.

CON ESE HOMENAJE SE HONRO EL MUNICIPIO
VELA, Y ES MUY JUSTO, POR LA GUARDIA URBANA
DEBEN ESTAS NORMAS MARCAR EL PRINCIPIO
DE UNA RUTA NUEVA, MAS JUSTA Y MAS SANA.

QUE EL NUEVO UNIFORME, BONITO Y FLAMANTE
PROTEJA LA NUEVA PERSONALIDAD
DEL GAURDIA CELOSO, PUNTUAL Y VIGENTE
QUE ESTIMA Y RESPETA TODA LA CIUDAD.
Seguro que la generación de hace 50 años atrás, recordará a la policía municipal – la policía local, como menos “serios”. Y seguro que recordarán, cuando jugabais a la pelota en la Alameda, una pelota, sea dicho de paso, hecha en papel y atada con cuerdas. Cuando aparecía un municipal había que salir “pitando” y dejar la pelota en el improvisado estadio. Pero los chiquillos de la época gritaban.
- ¡Qué viene un municipal!
- ¿Quién es? - Preguntaban
- ¡Gonzalo!, respondía el que había avisado.
- Y todos decían : ¡Seguid Jugando, es Gonzalo!.
Y el bueno de Gonzalo se acercaba, pausado, tranquilo, y les decía: No jugar aquí, que vais a romper una farola y os vais a hacer daño. Tomad un caramelo y tened cuidado. Y Gonzalo, seguía su ronda.
Ni que decir tiene, que la chiquillería de entonces estaba deseando de que apareciera Gonzalo por cualquier esquina.
Y es que como es natural, por aquel entonces existían municipales mas y menos serios. Sin duda alguna que después del Santo Ángel Custodio – El patrón de la policía municipal- iba Gonzalo Peinado.
Por supuesto que la policía municipal de ahora ha cambiado mucho, desde marzo de 1989 vuelven a tener armamento- es decir, que se cambia aquella porra rellena de arena y los sables, por revolver- y los caballos, que también los hubo, por perros adiestrados, nissan patrol y walqui talqui.

Sanciones antiguas
Capítulo aparte y simpático es aquel de las multas. Investigando en el archivo municipal de Tarifa, he podido encontrar varias multas que resultan cuanto menos curiosas y es digno de mencionar.
El 27 de Julio de 1945 la guardia municipal multa con veinticinco pesetas a un vecino de esta ciudad, , porque el perro de su propiedad circulaba el pasado día 25 sobre las 20 horas por la vía pública sin utilizar lo prevenido en el Bando de esta Alcaldía sobre perros en vigor.
El 20 de Octubre de 1949 ocurre algo verdaderamente extraño en estos tiempos, pero que en aquellos, un poco más lejanos, no dejaba de ser el “pan de cada día”. Asi pues se denuncia el abandono de un cerdo por la vía publica y plaza de abasto de la aldea de Facinas. Pero resulta curioso como en una repuesta del Guardia municipal en pos de no multarle, se expresa dejándole muy claro que no tuvo más remedio:
Traduzco literalmente:“Tengo el honor de poner en conocimiento de Vd, que habiendo llamado la atención al vecino de esta aldea….. por haber hallado repetidas veces cerdo de su propiedad en la via publica molestando y en la plaza de abasto de dicha aldea, le hize aber tanta vece como le encontre que cometian una infracción por lo queseaba obligado a encerrarle, pero como a pexar de ello no ha cumplido lo ordenado.
Comunicandole a Vd. A fin de que se le imponga la sanción que tenga a bien para hacerle cumplir lo ordenado.
Dios guarde a V. muchos años.
Facinas 20 de Octubre de 1949”

La picaresca siempre ha existido.
La picaresca siempre ha existido y seguirá existiendo. Desde el viejo timo de la estampita (fielmente reproducido por el maestro Tony Leblanc), pasando por el del hospitalario, el del tontito, hasta llegar al moderno y actual phishing en el que se emplean las nuevas tecnologías
Ya en el año de 1959, un 4 de agosto, el sr. Veterinario denuncia a un establecimiento por vender leche adulterada, ya que poseía un 20% de agua. Así que se le multa con cincuenta pesetas.
Años después, parece que esta multa no cala en la población. Y así podemos encontrar el caso de multar , esta vez, con Cien pesetas por vender la leche aguada , pero ya no es un 20% sino que es en un 50% el día 24 de Julio de 1962 en la calle Mercado de Abasto.(Expediente AMT recogido por Notario Ochoa, Antonio).
Un tal 25 de Enero de 1960 se recoge otra multa, esta vez a menores pero, no son estos los que deben de pagar, sino sus padres, quienes tienen el deber de pagar con diez pesetas por dedicarse su hijo menor a molestar a los vecinos de su domicilio y arrojar piedras el día 20 del actual mes.
El 20 de Marzo de 1962 se recoge una queja a la Policía Municipal de un vecino de Tarifa, domiciliado en la cuesta del Salguero denunciando que el día 12 de Marzo de ese año, entraron en su huerto cuatro niños pidiendo agua para beber y mientras unos bebían, otros entraron en el gallinero y cogieron cuatro pichones y una linterna y salieron corriendo dejando abandonados un canasto que llevaban.
Pero ahí no queda la cosa:
Es que se había averiguado que el canasto que llevaban y que había abandonado, lo habían robado en el tejar viejo de Francisco Trujillo; y al salir corriendo de la Huerta de Triviño, uno de los chiquillos regresó al pueblo; pero los tres primeros marcharon con dirección al cortijo de D. Juan Villoslada y en la casa donde vive el casero Salvador Márquez Silva, entrando en el gallinero forzando el candado, llevándose varios huevos de la gallina; de allí se fueron a la Peña, donde a la vecina Francisca Pérez Serrano, le ofrecieron venderle un reloj de pulsera, que posteriormente habían robado en el comercio Casa Villanueva. Pero aun no queda ahí la cosa, mientras hacían esta venta, mataron cuatro pavos aproximadamente de un kilo cada uno.
Siguieron luego al sitio llamado Pedro Valiente, donde en el cortijo de Mariano Vinuesa, se dedicaron a quitar huevos de gallinas y salieron corriendo; pero el casero que se había dado cuenta los alcanzó y recuperó lo sustraído, dándose cuenta que llevaban además un sartén y carne de conejos caseros. Finalmente se averiguó posteriormente que se habían sustraídos varios conejos en el cortijo del Escudero.
En 1963 un 28 de Octubre se recoge una diligencia formulada por la Policía Municipal al imponerse cincuenta pesetas por dejar aparcado el camión CA-34212 en la vía pública, del que manaba agua sanguinolenta del pescado que portaba, con el consiguiente mal olor. Ello ocurriría en la Calle Fuente Nueva numero 7. (Y la nota pone Algeciras).

En la prensa antigua
Y ya para concluir citar caso extraños y amenos, recogidos nuevamente en el semanario local de la prensa antigua de Tarifa el Unión de Tarifa del año 1925.
En la sección de “Sucesos”, encontramos en el mes de agosto de 1925 varias noticias tituladas:
Esas gallinas!!

Algunos pacíficos habitantes de la calle de Colón no les agrada el cacareo ni la riña de gallos, se nos queja que cierta vecina de la mencionada calle, sin el menor reparo, echa por la mañana a la misma las gallinas que posee, creída seguramente que dicha callecita es un campo, aunque no de operaciones, o que todo el monte es orégano, para que tales animalitos emplumados busquen la vida como mejor puedan picoteando de acá y allá.

Otros casos extraños de la sección de sucesos se remite a una caida, a una reyerta o timos sonados de por aquel entonces.

Una Caída
Al subir la escalerilla que conduce a la plaza Alfonso XII, cayóse Sebastiana C. Muñoz con domicilio en la citada plaza, sufriendo la fractura del tercio inferior del peroné izquierdo, siendo asistida por el doctor Álvarez.

Riña en el Campo
En el sitio denominado “Arraez Gonzalez” próximo a Guadalmesí de este término, riñeron en la noche del Lunes los vecinos de aquel campo Juan Muñoz mesa y Joaquín Díaz Gonzalez.
El primero le infirió a Joaquin un corte en la cara con una navaja, y este último agredió a Juan con un palo, produciéndole heridas en la cabeza.
Ambos fueron cuidados en esta, por el médico señor Alvarez Liñán; Joaquin Diaz en su domicilio y el otro en el Hospital Municipal, calificándose las heridas de los dos de pronóstico reservado.
Según las averiguaciones hechas , la reyerta fue motivada por que algunas caballerías de Juan Muñoz pastaban en terreno de su adversario, aunque también nos aseguran que entre dichos vecinos existían resentimientos antiguos.
El asunto paso al Juzgado Municipal.

De una Pedrada
Estando en la tarde del Martes los muchachos Antonio Guzmán Cana de 19 años y Manuel Fernández Casas de 16, tirándose piedras en el Paseo de la Alameda, una de estas fue a dar al vecino Francisco Ortiz del Pino de 67 años de edad, que se hallaba en uno de los bancos del expresado paseo.
Trasladado al Hospital fue curado Francisco Ortiz por el practicante señor Benítez de una herida contusa de 4 centímetros de extensión en la región frontal derecha y erosiones en la región superficial izquierda de pronóstico reservado.
Para que otra vez se abstengan de tirar piedras en un paseo público, ingresaron en la cárcel los mozos Antonio y Manuel.

Ya en el mes de Septiembre, un tal día 19 encontramos en la sección de “Gacetillas Municipales” una noticia muy simpática, donde se agudiza el ingenio y el aje tarifeño. Dice así:

Encontrado por la Guardia Municipal un cerdo en plena Calzada que paseaba plácidamente, fundándose que todo bicho viviente tiene derecho a la vida, le fue impuesta una multa de dos pesetas, que no hay que advertir la tuvo que pagar su dueño, pues el animalito no llevaba suelto en el bolsillo.

También el dueño de tres caballerías que se internaron en la calle de Nuestra Señora de la Luz, tuvo que abonar por el mismo concepto cinco pesetas contadas y sonantes.


Por el Mes de Octubre,un tal día 3, en esta misma sección de Gacetillas Municipales de 1925 se encuentra la siguiente información referente nuevamente a esa picaresca tarifeña, pero esta vez no solo se sanciona, sino que además se reparte entre los pobres lo decomisado.

En la pasada semana se le decomisaron a dos panaderos de ésta cincuenta kilos de pan por falta de peso, los que fueron repartidos entre los pobres.

El 13 Septiembre se lee:
En los días cuatro y cinco del presente mes, fueron intervenidos por el jefe local de policía la cantidad de cuarenta cuartillos de leche adulterada. Los 40 cuartillos de leche ingresaron en el Hospital de la Caridad y Asilo de Ancianos.

En la sección “ Del Municipio” de este mismo semanario podemos encontrar ya en Enero de 1927 la siguiente noticia:

Las Monedas de Níquel de 25 céntimos
Por la alcaldía se han puesto edictos en los sitios de costumbres, en virtud de que en varios establecimientos no habían sido admitidas la moneda de 25 céntimos de níquel puesta en circulación por R.D. de 9 de Enero de 1925, alegando algunos que son falsas y otros que había dejado de ser corriente.
En dicho edicto se hace presente que dicha moneda no ha perdido su valor, estando obligados a admitirlas en cajas públicas y establecimientos, advirtiendo a quien no la admita que ello se considera como falta grave penada con arresto de uno a diez dias o multa de cinco a cincuenta pesetas.

Y para concluir otro de los sucesos dignos de comentar recogido y encontrado en unas efemérides de prensa de los años 1930 de Tarifa, donde la guardia municipal tuvo presencia , fue:

Aquella noticia de una veintena de obreros despedidos por la construcción del puerto.(Recordaros que la subasta del puerto de Tarifa se celebró a las 12 horas del 7 de marzo de 1925, en el Ministerio de Fomento). Y es que se ve, que por aquel entonces también existía la crisis, y así se despidieron a muchos trabajadores del puerto, tan solo se dejaba a uno por familia. Esto provocó una pequeña huelga, y se dio el caso de uno de los primeros atentados modernos en Tarifa ,¿ coincidencia o casualidad?, me refiero a la colocación de una bomba, de un artefacto perfectamente preparado. Concretamente se puso muy cerquita de la casa de uno de los empleados del puerto. Y claro esta, muchos pensaron que se trataba de una venganza de estos despedidos.

Fuera como fuese, no existe duda que esta vieja guardia municipal, más seria o menos sería, tuvo bastante culpa de la impronta histórica de nuestra ciudad. Así pues, valgan estas líneas, a modo de pequeño homenaje, a tantos hombres y mujeres que sin lugar a duda velaron y siguen velando, como un arcángel custodio, por el buen funcionamiento de nuestra bella ciudad.

BIBLIOGRAFÍAS CONSULTADAS
- Archivo municipal de Tarifa. Carpetas sueltas de multas.
- Archivo particular del Cronista Oficial de Tarifa Jesús Terán Gil.
- Extractos del Primer pregón de la Policía Local de Tarifa a 1 Octubre de 1990, escrito por Jesús Terán Gil.
- Terán Gil, Jesús. “Libreta sobre Iglesias de Tarifa”. (Libreta particular con la descripción de Iglesias de Tarifa, secundada bibliográficamente, entre otros libros, con los archivos y fondos documentales de las Iglesias Mayor de San Mateo y San Francisco.)
- Terán Gil, Jesús . “Libreta número 12” . ( Libretas dónde se recoge a diario todos los sucesos y crónicas locales acaecidas en Tarifa desde el año 1980-2007).

[1]Los Porteros de Vara eran, por así llamarlos, la mano derecha de los Alcaldes de Barrio, pues eran los encargados de montar guardia en sus cuarteles y acompañarles en las rondas que por la ciudad éstos efectuasen.
[2]Componente esencial para llevar a cabo las funciones de seguridad, vigilancia y cumplimiento de normativa, ya que serían los encargados de efectuar las rondas en las calles
[3]Manuscrito original de don José Manso Abreu fechado el 25 de abril de 1898 que conservo en mi archivo particular.
[4]TERÁN GIL, Jesús: “Visita de S.M. don Alfonso XIII a Tarifa y el Batallón de Cazadores de Segorbe” Aljaranda 40, (2001), 33-35
[5]http://baluarte-tarifa.blogspot.com/2008/04/alfonso-xiii-en-tarifa.html
[6] TERÁN REYES ,Francisco Javier: “Nuestro puerto y nuestro hijo adoptivo y predilecto Pedro Vives” Aljaranda 71, (2009) 28-34 .
[7]El sábado 15 de noviembre de 1924 salía a la calle por primera vez el semanario Unión de Tarifa, el cual fue un periódico que durante once años llenó un vacío de prensa propia en nuestra ciudad.
[8]Archivo Municipal de Tarifa (AMT) Actas Capitulares. Cabildo de 1 de febrero de 1837.
[9]AMT. Actas capitulares. Cabildo 19 de Diciembre de 1874.
[10]TERÁN GIL, Jesús: “Apuntes históricos sobre la Patrona Tarifeña” Aljaranda 10 (1993) 14-19.
[11]TERÁN GIL , Jesús: “Nuestra Señora de la Luz: la patrona más meridional de Europa” . Editores, Tarifa : Concejalía de Cultura, 2000Año de publicación: 2000País: EspañaIdioma: EspañolISBN: 84-930205-2-4
[12] TERÁN GIL, Jesús: “Nuestro coso y el cincuentenario de los festivales de Ordóñez” Aljaranda 60, (2006) 28-30

miércoles, 20 de octubre de 2010

CABILDOS MUNICIPALES POR JESUS TERÁN GIL (Cronista Oficial)

Cabildos municipales. Bajo este título jesús publicó varios Cabildos interesantes en la revista Aljaranda. Dice así:

INTRODUCCIÓN
Continuamos en estas paginas ofreciéndoles algunos ejemplos de Actas del Cabildo Municipal de Tarifa.
La palabra Cabildo no es sino otra acepción más que alude al órgano de gobierno municipal, conocido igualmente por la denominación de Concejo de Justicia y Regimiento y que más usualmente recibió y recibe el nombre de Ayuntamiento de vecinos o Ayuntamiento.
Las decisiones de este órgano de gobierno, para su constancia, conocimiento y cumplimiento eran plasmadas en Actas, las llamadas Actas Capitulares o de Cabildo, a las que podemos considerar, allí donde se conserven, como un verdadero tesoro archivístico, pues a través de ellas los investigadores pueden reconstruir en gran medida los principales hechos de la Historia de cada localidad.
Una vez realizadas estas precisiones, para una más fácil comprensión de los textos capitulares, señalaremos el contexto histórico en el que se encuentran inmersos.


EL CONTEXTO HISTÓRICO
A un nivel estatal, los textos se situan en el reinado de Felipe II, cuyo gobierno es fiel exponente del Absolutismo Monárquico.
Lámina del ataque inglés a Cádiz en 1596. (Archivo ALJARANDA)
Su política exterior se mueve en torno al concepto de defensa de la Fe Católica, lo que le lleva a proseguir el tradicional antagonismo con el Islam en el Mediterráneo y a iniciar un nuevo frente de conflictos en centro Europa y sobre todo en el eje Atlántico con un fuerte choque con la Inglaterra de la reina Isabel Tudor.
El fracaso de la Armada Invencible conlleva cierto desguarnecimiento de las costas Atlánticas Peninsulares, sobre las cuales se cebó desde entonces el Corso anglosajón que llegó a destruir, en una gran expedición, la ciudad de Cádiz en 1596.
A un nivel más local, Tarifa vive unos momentos cruciales en su Historia, atrás un largo pleito con su señor el Marqués, Tarifa vuelve a ser de Realengo, es decir dependiente directamente de la Corona.
La ciudad une ahora a su tradicional concepción defensiva como frontera cristiana con el Islam, el temor a los ataques del corso inglés que desde ahora merodeará por las aguas del Estrecho, por ello la constante preocupación del Concejo de Tarifa por los asuntos militares.


GLOSARIO DE TÉRMINOS EMPLEADOS EN LAS ACTAS DE CABILDO
PROVISOR: sinónimo de Obispo.DEHESAS REALENGAS: fincas rústicas pertenecientes a la Corona. Según los Privilegios y Franquicias concedidas a la ciudad por los monarcas, eran consideradas como Propias del Municipio, que bien las explotaba directamente o bien las arrendaba a cambio de un pago o censo en especie o en pecunio.COLLACIÓN: sinónimo de parroquia, es decir el espacio territorial dependiente de una iglesia parroquial. Collación también tiene el significado de barrio y fueron igualmente aprovechadas como división administrativa municipal, sobre todo para efectos fiscales y de reclutamiento y movilización militar.ORDENANZAS: conjunto de normas y disposiciones legales por el que habían de gobernarse los municipios. Tarifa contaba con unas Ordenanzas Señoriales, dadas por el Marqués de Tarifa en 1549, la ruptura con el marqués y su vuelta a la dependencia real llevaría a la elaboración de unas nuevas normas de gobierno que rigieran la vida local.
Para una más clara y precisa definición de los términos referentes a los cargos de gobierno municipal, hemos preferido realizar una suscinta explicación sobre su organización a lo largo de la Edad Media.
Los Concejos de Justicia, Regimiento o Ayuntamiento estaban compuestos de la siguiente manera:-Un número indeterminado de REGIDORES, antecedentes directos de nuestros actuales concejales. Los cargos de Regidores habían estado sujetos a elección, pero desde fines de la Edad Media existió la tendencia a ocuparlos bien por compra o bien por usurpación por parte de las aristocracias de hidalgos locales, quienes convirtieron además a los cargos en vitalicios y hereditarios. En el caso específico de Tarifa, fueron copados por los descendientes de los caballeros que vinieron a repoblarla. Pero el conjunto de Regidores no era homogéneo, la cabeza del mismo se encontraba un Regidor Decano, el de mayor antigüedad en el cargo, que a veces actuaba como portavoz del grupo.- Existían igualmente Regidores que tenían un mayor peso en las decisiones del Concejo, quizás en virtud de su linaje o de su poder económico, es decir ocupaban un lugar preeminente y eran conocidos como Regidores de Preeminencia.- Junto a los Regidores, a veces nos aparecen reflejados los nombres de otros oficios y cargos municipales, es el caso de los JURADOS, quienes actuaban como representantes y defensores del elemento popular ante unos Concejos aristocratizados por la ocupación vitalicia y hereditaria de los oficios de Regidor por los hidalgos. Sin embargo hay que comentar que ya a fines del siglo XVI, momento de redacción de estos Cabildos, los oficios de Jurados también se encontraban sujetos a este proceso.- Por encima de todo y de todos se encontraban la figura del CORREGIDOR, representante en la vida administrativa del municipio del poder real. Es preciso aclarar que en estos momentos los monarcas europeos occidentales trataban de controlar todos los resortes de poder, en una tendencia ideológico-política que recibe el nombre de Absolutismo Monárquico. La institución del Corregidor sirvió para dar cauce al intervencionismo regio en la vida municipal, desplegando una gran actividad política, judicial y militar. Controlaba y dominaba las decisiones al presidirlo. Era la máxima autoridad judicial del municipio, que administraba en todo su territorio la Justicia Real. Por último en aquellas ciudades de especial importancia militar era la más alta autoridad castrense, lo que se manifestaba en su Condición de Capitán de Guerra, que conllevaba, ser miembro de los ejércitos reales. Los Corregidores que detentaban esta última competencia militar eran denominados Corregidores de "Capa y Espada" y en su mayor parte, debido a lo muy absorvente de sus actividades castrenses, delegaban sus competencias judiciales en un Teniente Corregidor letrado que recibía igualmente el nombre de ALCALDE MAYOR.- Finalmente hemos de señalar que los acuerdos del Concejo eran reflejados en Acta por un Escribano que actuaba de notario o fedatario, antecente de los actuales Secretarios Generales.
La aportación de estos Cabildos es obra de Jesús Terán Gil y de Manuel Liaño Rivera, quienes los han recopilado de diversas fuentes hitoriográficas y de archivos particulares.
La introducción y comentario de términos es obra de Francisco Javier Criado Atalaya.


CABILDO DEL 17 DE AGOSTO DE 1597
En el que se trata del traslado a Cádiz de la Campana de Santa María
Vista panorámica de la fachada principal de la Iglesia de Santa María (Foto M. Rojas)
En este Cabildo se trató de no consentirle al Provisor de Cádiz, llevarse la Campana de Santa María a dicha Ciudad. Tal como "ha pretendido y pretende, que tiene puesto entredicho ha dado orden para que los escaños y asientos que ésta Ciudad tiene en la Iglesia de San Mateo, en la Capilla Mayor, se quiten so pena de excomunicón. El Consejo lo ha notificado a la mayor parte de los Regidores y porque conviene se acuda al remedio de ésto, por ser como los dichos asientos tan antiguos y que en todas partes el Consejo tiene el más preminente lugar, se acuerde y manda se siga el dicho negocio y se hagan las apelaciones más diligentes que convengan hasta lo fenecer y acabar y hagan las diligencias que sean convenientes los señores licenciados Andrés González de Ávila, Regidor y Alonso García Serrano a los cuales daban y dieron tanto cuanto preciso poder se requiere y se hiciere necesario con sus incidencias y dependencias y con libre y expontánea administración y con facultades suficientes para sustituirse este poder y comisión en quien le pareciere el cual le dieron para todo lo susodicho y hacer las antedichas diligencias extrajudiciales que convengan y les dieron poder y forma y los relevan con arreglo a derecho.
Asimismo se acordó que porque la defensa persista de la Campana de Santa María, que el Provisor pretende llevarse de la Ciudad, se comisionó a los Señores Juan Andrés Morales y Juan de Sierra Yañez Hinojosa, Regidores, se acuerda y manda que todas las costas que en las dichas defensas se hicieren así de los asientos como de las campanas o penas los gastos que se hicieren sean y han de ser por cuenta de ésta Ciudad para pagar los susodichos sea cualquiera la condenación o particular que recayere, de sus propias rentas y se acuerda a la defensa de ella".
En el mismo Cabildo se acordó "fuese a Madrid Juan Andrés de Morales a trabajar el tomar a censo 4.000 pesos a cuenta de las dehesas de la Peña y Valle, que son dehesas reales".


CABILDO DEL 19 DE AGOSTO DE 1597
En el que se trata de nombramientos de capitanes de guerra en Tarifa
En este Cabildo se trató de la entrada del enemigo inglés en la Ciudad de Cádiz el año pasado de 1596 y "para que ésta Ciudad estuviera en defensa y su gente puesta en orden y disciplina y en estado de acudir a las ocasiones que se ofrecieran mayormente en tiempo de tanto peligro así para la guarda y defensa de ésta Ciudad como para rebatir al enemigo se viniese sobre ella, fueran nombrados por capitanes de los vecinos de ésta dicha Ciudad.
De la collación de San Mateo el Capitán Juan Andrés de Morales, Regidor, y de las collaciones de Santa María y Santiago Francisco de Mendoza Piña, los cuales en todo el tiempo que ha pasado, han ejercitado y ejercitan a todos los vecinos de ésta Ciudad así en tirar con los arcabuces como de guardar la orden en lo que la gente ha ido mejorando de lo que de antes era y porque ahora se tiene la necesidad de aprobar y aprobaron los dichos nombramientos de Capitanes y se nombran y se nombraron asimismo por Capitán de la gente de la collación de San Francisco de ésta Ciudad a Juan de Sierra Yañez de Hinojosa, Regidor, para que cada uno con las gentes de su collación las vaya ejercitando en las cosas de la Milicia y acudan a donde le fuere ordenado por el Capitán Francisco de Benavides, Corregidor y Capitán de Guerra de ésta Ciudad que pida y suplique a S.M. que para que los dichos oficios tengan más observancias y respeto a sus Capitanes, acudan con más asiduidad a las cosas que les incumben y pertenecen se sirva aprobar y revalidarlos dichos nombramientos de Capitanes, siendo oficios asimismo de S.M. y se les dé sus titulos y provisiones pues en ello, Su Majestad está bien servido y ésta Ciudad más bien defendida y guardada y por ello se escribe a S.M. pidiendo se sirva decretarlo".


CABILDO DE 25 DE SEPTIEMBRE DE 1597

En este Cabildo se trató entre varias cosas de la Dehesa de Cotos, Tabla y Quebrantanichos, que a la sazón eran propios.
En 1598 era Dehesa de Propios La Tabla y dieron por su arrendamiento anual 100 Ducados o sea 1500 reales. Asimismo también se recoge que la fanega de trigo valía entonces 30 reales.
Libros de Cabildos del Excmo. Ayntamiento. (Foto M. Rojas)
En este Cabildo también se trató y se acordó "que puesto que por otros Cabildos están mandados, hacer Ordenanzas con las que ésta Ciudad se rija y gobierne y ésto aún no ha tenido efecto; se mandan se hagan las dichas Ordenanzas. Y que el Señor Corregidor con cuatro Regidores, los más antiguos de este Cabildo, que son los Señores Francisco de Mendoza, Antonio de Hinojosa, Juan Bermúdez Gallegos y Pedro Alonso Pedroso, con otros cuatro Ciudadanos los cuales sean Juan Andrés de Morales, Juan Daza Trujillo, Lázaro Cantero y Francisco de Sierra Yáñez de Hinojosa, para que todos se junten y vayan haciendo las dichas Ordenanzas y conforme las fueran haciendo se vieren y aprobaran en Cabildo".

viernes, 15 de octubre de 2010

EL SITIO DE TARIFA 1811-1812


Por: Jesús Terán Gil ( Cronista de la ciudad de Tarifa)

Por donde quiera que se coja la Historia de España, siempre sale a relucir alguna gesta heróica sobre nuestra Ciudad. Una de ellas, sin duda alguna, el sitio y defensa de la Ciudad. Tarifa probó en aquellos días con su general Copons ante los franceses, lo que hacía 517 años probó don Alonso Pérez de Guzmán ante los moros y la traición de un renegado y ambicioso infante.
Sitiada la Ciudad por un cuerpo del ejército francés (unos 10.000 hombres) del que era Comandante General en Jefe, un Barón del Imperio Caballero Gran Cruz de Carlos Federico de Francia y oficial mayor de la Legión de Honor, no era otro que el general Levall, el cual vino de Algeciras, no obstante ante la activa vigilancia con que le observaba el general Ballesteros que se encontraba en el Campo de Gibraltar al mando de un división de tropas españolas.
Retrato del General Copons. (Foto tomada de la revista Carteya, nº 4, abril 1976)
Al llegar a la Puerta del Retiro pusieron el cuartel general las tropas francesas y abriendo brecha a la derecha de esta puerta mirando al campo, cuando estaba ya próxima a ser practicable, el general francés mandó una intimidación al valeroso mariscal de campo don Francisco de Copons y Navía que defendía la plaza, concebida en estos términos: Campamento de Tarifa 30 de diciembre de 1811, El general de división, Comandante de las tropas del Sitio de Tarifa, al Señor Gobernador de la Plaza de Tarifa.Señor Gobernador: Con la defensa que hace esa plaza del mando de VS., tiene suficientemente justificada aquella opinión que es base del honor militar, a fin de que yo no dude, de que penetrado VS. de la multitud de una resistencia más larga, procurará evitar las funestas consecuencias que su obstinación pudiera atraer sobre la Ciudad y habitantes de Tarifa. Desde ayer está abierta la brecha la que en pocas horas será practicable. Elija VS. entre una capitulación honrosa o los horrores de un asalto que le amenaza. Complázcome en creer que aceptará mi primera proposición, siempre que se detenga en considerar de que el mismo honor que le impele a la defensa, le prescribe al mismo tiempo el ahorrar la sangre de un población cuya suerte estriba en VS. antes de verla sepultada en sus ruinas. Tenga VS. a bien, señor Gobernador, el admitir las expresiones de la consideración más distinguidas en que le tengo. Levall.P.D. Advierto a VS. que solamente tiene dos horas de tiempo para que me envie su contestación.
Tras leer, detenidamente la intimidación el general Copons le hace llegar la siguiente contestación:Sr. General LevallSin duda ignora VS. que me hallo yo en esta plaza. cuando propone a su gobernador que admita una capitulación por hallarse la brecha próxima a ser practicable. Cuando lo esté, a la cabeza de mis tropas en ellas para defenderla, me encontrará VS. y entonces hablaremos. Queda a la disposición de VS. en la plaza de Tarifa a 30 de diciembre de 1811, a las dos y cuarto de la tarde. Francisco de Copons y Navía.P.D. Sírvase VS. omitir en lo sucesivo parlamentos.
Inmediatamente, Copons, dió la proclama que sigue, a la guarnición:Soldados: el general Levall, jefe de las tropas francesas que tenéis a vuestro frente, temerariamente me ha intimado que esta Plaza de vuestro amado soberano Fernando VII, se la entregue por capitulación, o que de no hacerlo asaltará la brecha. Asegurado yo de vuestra lealtad y del valor que me habéis manifestado, le he contestado lo siguiente: "Sr. general Levall. Sin duda ignora V.S.,....... en lo sucesivo parlamentos". Mi corazón queda penetrado, soldados, que esta contestación que he dado al enemigo, el más bisoño de vosotros lo mismo hubiera hecho. Bien sabéis que a la cabeza de vosotros en los riesgos que hasta ahora se han presentado me habéis visto, y por esto me persuado merecer vuestra cofianza para que me tengáis por compañero y el primero en la brecha si el enemigo intenta atacarla. Tarifa 30 de diciembre de 1811. Francisco de Copons y Navía.
La fortificación de Tarifa estaba reducida en aquellos tiempos al Castillo de Guzmán y pequeña población encerrada en un cuadrilátero irregular formado por frágiles murallas con sus 26 torreones, verdad es que contaban sus defensores para retirarse en caso necesario con la Isla de las Palomas y el Fuerte de Santa Catalina (donde actualmente se encuentra el semáforo). Copons artilló este fuerte como asimismo habilitó una cisterna y almacenes en la Isla, sirviéndose de un subterráneo antiguo llamado "Cuevas de Moras" que en ella existía. También fortificó otra altura en el camino de la Caleta (en el cerro donde hasta hace poco estuvo el semáforo).
En la Ciudad sus habitantes se prepararon para defenderla. Se cortaron calles, se barricaron con rejas arrancadas de muchas ventanas y se fortalecieron lo mejor posible dada la clase de elementos que pudieron ser requisables en aquellos días.
Era Gobernador de la plaza don Manuel Davan, y jefes de Ingenieros y Artillería don Eugenio lraurqui y Pablo Sánchez. Mandaba las fuerzas útiles nuestras Lorenzo Parra, quien tenía a sus órdenes 300 marineros de la Ciudad que voluntariamente se alistaron. Dichas fuerzas con otras de igual clase inglesa formaban nuestro ejército de defensa mandado por el protagonista del relato, general en jefe Francisco de Copons y Navía quien tenía de segundo jefe al coronel inglés Skerret.
Vista de la Puerta del retiro según construcción pictórica del erudito local Juan Lavao. (Foto Archivo del Autor)
Se abrió la brecha, después de haber sido destruido el torreón de Jesús. Intimada la rendición por Levall y desechado en tono bien enérgico por Copons, el 31 de diciembre dieron asalto a la brecha, 23 compañías francesas con ímpetu y bravura, pero tanto o mayor fue la de los sitiados que recibieron al enemigo con un vivo fuego desde las casas y parapetos que con colchones habían levantado detrás de la muralla. Tal fue la valiente defensa que huyeron los franceses dejando en la brecha 500 hombres entre heridos y muertos. Pidió Levall parlamento, más humilde que lo hiciera el día antes, con el fin de obtener armisticio, el mismo que concedieron los tarifeños con tanto valor como humanidad, pues ayudaron ellos mismos a llevar en sus hombros a los heridos, cuidándoles con esmero.
Gran ejemplo el que dieron los tarífeños con los vencidos, digno de la noble ciudad más meridional de Europa.
Copons sacó partido del desaliento que cundía en el enemigo y en esto arreciaron las lluvias con tal fuerza que se desbordó el arroyo que pasaba por la Ciudad y en torrente se derramó sobre las trincheras, las destruyó e inundó el campo, privando de todo abrigo a los sitiadores que decidieron levantar el cerco a Tarifa el 5 de enero de 1812. Esa Tarifa que no supo entregarse ni capitular una paz que no fuera con honra y prestigio ganada con las bajas de dos mil franceses y no pocos cañones.
Y cuentan las crónicas que ese 5 de enero de 1812, la Virgen de la Luz fue sacada a hombros de los tarifeños hasta las murallas.
Esa Virgen de la Luz (cuentan las crónicas) a la que se encomendó el general Copons, viendo Tarifa el prodigio del milagro, cual fue el fuerte aguacero que aniquiló totalmente a un enemigo ya vencido.
De tradición a la Virgen de la Luz se le conceden honores militares y es tradicional asimismo (se dice que desde entonces) que en la procesión de septiembre, el gobernador militar de la Plaza vaya detrás de la Imagen sosteniendo la cola del manto. Vasallaje castrense éste que aún se sigue observando en nuestros días.
Igualmente se dice que fue el propio Copons el que tras finalizado el asedio, hizo entrega del fajín y el bastón de mando a la Patrona tarifeña.
Así terminó para los tarifeños la guerra contra la invasión del solar nativo, viendo alejarse de sus muros un ejercito de diez mil hombres

Fuente: Aljaranda n2

miércoles, 6 de octubre de 2010

I Recreación Histórica del Sitio de Tarifa


El 17 de Octubre del 2010 a las 12:30 de la Mañana en la Calzadilla de Tellez asístiremos a una recreacion teatral de los hechos del sitio de Tarifa. No podeis faltar!!!!!

FACINAS EN LA PRENSA ANTIGUA


Nace un nuevo Blog "Facinas en la Prensa Antigua"
http://facinasantigua.blogspot.com/
Es un intento de rescatar la Historia de la Bella aldea de Facinas a través de la Prensa antigua. Si quereis contribuir en su memoria podeis mandar prensa digitalizada o escaneada con noticias referentes a Facinas
la direccion es
Gracias

lunes, 27 de septiembre de 2010

FUENTE DEL MESON

http://www.4shared.com/document/RtLturEp/LVG19720728-019.html

Mujeres cardando Lana


Estas son mujeres en un cortijo de Tarifa cardando la Lana. Cortesia la Fotografía de Arancha Serrano.
En nuestro pueblo se hilaba la lana de las ovejas en las noches largas de invierno al calor del hogar, todo un arte de nuestras mujeres de antaño.

Primero era necesario esquilar en verano a las ovejas, luego lavar la lana en el río con las canastas para su transporte, luego dejarla secar al sol en los artos y después guardarla en vellones. Una vez esquilados y lavados los vellones de lana, el primer paso para la obtención del hilo era el “cardado”: la lana después de lavada, se quedaba un poco apelmazada, y era necesario deshilarla bien antes de proceder a su hilado. Para ello se recurría a diversos tipos de cardas, cuyo modelo más antiguo está en este instrumento con mango formado por un armazón de madera donde se insertan los cardos secos.
Este proceso, que requería mucha paciencia, se utilizaban ambas manos en operación conjunta. Se ponía entonces la lana entre las cardas, y se cardaba o peinaba en el mismo sentido hasta separar bien los hilos, y cuando ya estaba bien cardada, y se quería sacar de la carda, ésta se pasaba en sentido contrario para desenredar la lana.

Tipológicamente, este instrumento corresponde a los modelos más arcaicos. Durante muchos siglos la humanidad se ha servido de las púas del cardo (Dipsacus fullonum) para cardar la lana. De ahí le viene su nombre a pesar de que éstas hayan sido sustituidas por otros materiales.

Mas tarde esta lana cardada llamada copos, se hacían servir de ellos para hilarlos mediante el huso y convertirlos en lana de varias hebras mediante la rueca, para hacer cualquier labor con ella, como: jersey, piales, bufandas, guantes, etc...

miércoles, 22 de septiembre de 2010

BALUARTES POR EL MUNDO: FLORENCIA














Florencia es sin lugar a duda la capital del arte. Por sus calles, sus callejuelas estrechas se huele a arte. Es la cuna de grandes artistas como Miguel Angel, Dante; Ghiberti; Leonardo da Vinci; Galileo; DOnatello; etc..
Sin lugar a duda el Duomo, es decir ,su catedral es imponente. Esa cúpula de brunelleschi sobre pechinas es impresionante; los mosaicos del baptisterio dejan sin palabras; el campanille del Giotto, una obra maestra y las puertas doradas del paraiso, indudablemente extraordinarias.

Además esta la plaza de la Signoria, a sus lados la galeria Uffizi con obras famosas como La primavera y el nacimiebnto de Venus de Botticelli. Toda esta plaza está decorada con una reproduccion del david de Miguel Angel, ademas de el rapto de proserpina; perseo y la medusa, etc... Es extraordinario

El puente vecchio; ect.... y ya su Toscana de alrededor; famoso el cammpo santo y su Torre de Pissa.
En fin de las ciudades más bonitas que he visto. Y ya con esta son 2 veces las que estuve. Pero sin lugar a duda tuviera que quedarme con algo, sin duda sería 4el David de Miguel Angel. "El gigante". Se situa en el museo de la Academia. Apenas etsa esa obra pero merece la pena.

De todos los museos, obras que he visto, que son la mayoria famosos; Louvre; National galery; Tatte; cairo; Prado Guggen; y un largo etc.... Si tuviera que comparar pintura y escultura, que es imposible: pero haciendo un esfuerzo, si me dijeran que escogiera la mejor obra, seria sin duda el David.

Es la primera vez que veo una obra viva, parece que respira. Aparte de apreciar la irreprimible vitalidad contenida del David en sus venas y dedos hinchados, además de su terrebilitá miguelangelesca, es decir, músculos y cuerpo en profunda tensión, se puede apreciar las mayores virtudes, miseria y temores del ser humano. es increible, parece estar vivo.
Se ve ese rostro apolineo típico de la estatuaria antigua, clasica parecido a un atleta. tambien se aprecia la iconografia "clasica", por el orden gigante que introduce m.a., de representar al pequeño David momentos antes de lanzar la onda hacia el gigante Goliat, es el momento álgido. Él es sabedor que va a ganar, pero existe un ápice d duda en el fruncimiento de ceja que deja al aire una interrogación, de si ganara o no. INcreibel majestatico. Sólo por el David de la Academia, merece la pena ir a Florencia.

martes, 21 de septiembre de 2010

PRENSA ANTIGUA DE FACINAS: UN ROBO

Prensa antigua de 1895. Se informa de un robo acaecido en Facinas.Fíjense al final de la primera columna

jueves, 16 de septiembre de 2010

“Cien gramos de…” I Parte. El estraperlo

Hace cola en el super, la saliva se acumula y vuelve el sabor terroso del chocolate de algarroba. Es el momento de tikar cada alimento, al mismo tiempo que se escucha una suave cancioncilla que registra mi mente y lo asocia con el precio del producto.

No pude evitar, al entregar a la cajera una cartilla de plástico para rellenar los distintos cupones y poder conseguir un sartén, recordar las antiguas cartillas de racionamiento, un impreso dolorosamente familiar para varias generaciones de consumidores.

El azúcar, el aceite, el bacalao, el tocino y los garbanzos se exponían en los colmados como piezas de museo. El racionamiento era la acción del Gobierno destinada a controlar la distribución de las mercancías, asignando a cada español determinada cantidad —una ración— de los artículos que más escaseaban. Ese control férreo de la producción no impidió la aparición del mercado negro: el estraperlo. Mientras el régimen franquista pretendía poner coto.

El 22 de marzo de 1952 —“decimotercer aniversario de la Victoria”, en la jerga oficialista—, el Consejo de Ministros anunciaba que, a partir del 1 de abril, se suprimía el racionamiento de pan. La fecha marca el final de la posguerra y el abandono de una política autárquica que dará paso a una tímida apertura al exterior. “Todas las personas incluidas en el régimen de racionamiento podrán adquirir libremente y sin necesidad de corte de cupón la cantidad de pan que deseen. El Gobierno da muestras así, una vez más, de la clara orientación de su política hacia la normalidad de los mercados y confirma con hechos positivos la base real de las perspectivas optimistas de la economía española”, aleccionaban los diarios de la época. El racionamiento de combustible y materias primas permanecerá unos cuantos años más.

La cartilla era en realidad un talonario formado por varios cupones, en el que se hacía constar la cantidad y el tipo de mercancía. Las había de primera, segunda y tercera categoría, en función del nivel social, el estado de salud y el tipo de trabajo del cabeza de familia. Los alimentos se podían adquirir durante un determinado período de tiempo en establecimientos sujetos al control de la administración. Los funcionarios adscritos a esta tarea eran bautizados popularmente como “los de abastos”.
Cuando “los de abastos” llegaban a las aldeas, los campesinos escondían los sacos de legumbres en los tejados, conducían los cerdos al monte y no faltó quien construyó una doble pared en su casa para ocultar fardos de trigo y harina.

Algunos presos cuentan que en esta época de hambruna, sus familiares les mandaban comida. Y recibían piedras. El beriberi hacía que murieran como chinches. Y si les daban grasa, como no estaban acostumbrados, se iban para el otro barrio mucho más rápido”.

Mucha hambre hubo en Tarifa y algunos me cuentan que de joven, sin saber nadar se tiraban al foso de la Isla para poder recoger las patatas podridas que sobraban y tiraban esos militares allí.

“Las cartillas deberían haber asegurado el abastecimiento de lo más imprescindible; sin embargo, no fue así. Gracias a ellas, surgió un mercado negro controlado por grandes jerarcas afectos al régimen y por ese tipo de delincuentes que nacen y se enriquecen al rebufo de la miseria general”. Así se favoreció el estraperlo.

El Racionamiento no sirvió para nada, la gente con dinero seguían comiendo bien. Es usual, aunque muy pocos lo reconocen el estraperlo en Tarifa. Cuantas tarrinas de manteca, paquetes de café y azúcar se comercializaba negramente. La Penicilina era traída de Gibraltar.
Sonada es, para mi verdad, la historia de que por estos campos de Tarifa, más cerca de la costa y de la 90, se enseñaban a los burros con sus alforjas el camino de vuelta, de tal manera que llegaban solos a sus dueños, o matuteros.

En cuanto a la picaresca, “Por entonces, hasta los muertos tenían cartilla”.
Las falsas embarazadas eran legión: “Su vientre ocultaba aceite —carísimo—, harina, judías, carbón…”.

“Te agujereaban la tarjeta con un punzón cada vez que comprabas un pan como el serrín. Irónicamente, era el pan integral de hoy, que es casi un producto de lujo. Si conocías a un panadero, le llevabas la libreta. Te pasaba el punzón de nuevo y conseguías otra barra”. A la muy perseguida falsificación de cartillas pronto se sumó la venta de tarjetas de fumador, que se entregaban a los mayores de dieciocho años. Los economatos de ministerios y grandes empresas recibían más suministros que los comercios. “Allí tenías la posibilidad de comprar carne. Las amistades podían proporcionarte la tarjeta de algún economato y comprar así sin hacer colas” .
Matutera o estraperlista viene a significar lo mismo: persona que introduce géneros en una población eludiendo impuestos. Da igual que sea hombre o mujer; sin embargo, en esta zona del Campo de Gibraltar y allá por los años 40 y 50 de este siglo XX que está dando las boqueadas, las mujeres que se dedicaban a tal menester eran conocidas como matuteras; lo de estraperlista se aplicaba más bien a los hombres que hacían la misma función. El género introducido por unos y otras, que podían ser iguales o distintos, se denominaba “de estraperlo” (café de estraperlo, tabaco de estraperlo, penicilina de estraperlo…); el vocablo “matute” rara vez se usaba. Lo de contrabando o contrabandista significaba como una categoría de mayor altura y riesgo que precisaría de un estudio más profundo.

Matuteras y estraperlistas siguen existiendo todavía en la comarca. Dos razones lo justifican: las fronteras de Gibraltar y Marruecos y la necesidad de buscarse la vida de alguna manera de quienes no encuentran otra salida. Acabemos con el paro, los contratos basura, los sueldos de miseria y las pensiones ridículas y cesará el trapicheo de las matuteras y los estraperlistas.

No voy a dar ningún nombre ni me detendré en descripciones por las que pudiera ser identificada alguna persona; y no porque, como alguien tal vez piense, se trate de una vergüenza o un baldón haber sido matutera, sino precisamente por todo lo contrario, por el gran respeto que siento hacia aquellas mujeres, algunas ya desaparecidas, que en tiempos difíciles le plantaron cara a las dificultades y salían a jugársela cada día aguzando el ingenio para eludir que las cogieran los de la brigadilla o los “lechuzos”, que las tenían fichadas y las esperaban por donde pensaban que podían entrar, con lo que eso suponía de confiscación del género y la multa por el doble de la mercancía incautada.

Las matuteras, conocidas, la mayoría de ellas, eran viudas; viudas de marineros, de arrieros, de camalos, de camareros y demás profesiones de las de pan para hoy y hambre para mañana. Estas mujeres no eran viejas aunque fueran viudas; serlo entonces con cuarenta años era casi normal en ciertas capas sociales, y a esa edad, algunas con una caterva de hijos, tenían que ganarse las habichuelas para la olla familiar del modo que fuera, aunque tuvieran que correr riesgos, padecer malos modales y sufrir detenciones con multa aparejada. Jóvenes matuteras existían también; muchachas huérfanas del mismo nivel social, madres solteras, hijas de la calle, guapísimas algunas, que se negaban a vender su belleza en el mercado del sexo o a ser querida oficial de algún baboso de los que piensan que todo tiene un precio.
Fuentes:
  • La época del estraperlo Taller de “Tradición oral”.Colección Provectas aetas
  • Las matuteras José Araújo Balongo. Aljaranda 9

lunes, 6 de septiembre de 2010

EL CASTILLO SANTA CATALINA

El castillo de Santa Catalina es una copia de un castillo Italiano, se alza a 24 metros sobre el nivel del mar en el cerro del mismo nombre, a orilla del mar, en la localidad de Tarifa, provincia de Cádiz.; fue ermita y se convirtió en Fortín.
Este estratégico enclave albergó construcciones defensivas en diferentes épocas. En el siglo XIX se ubicó un fortín de artillería del que todavía quedan restos, y durante la segunda guerra mundial fue muy protegido con diversos nidos de ametralladoras y bunkers. En el cerro, que fue una pequeña isla, hubo una ermita que quedó reflejada en el dibujo que en el siglo XVI realizara Van der Wyngaerde, en el que aparecen en primer plano los cerros de Santa Catalina y de San Telmo.

El castillo de Santa Catalina es un castillo palacio de estilo renacentista que fue construido en 1929. Hasta hace poco tiempo albergó un observatorio meteorológico, dependiente del Instituto Nacional de Meteorología, y que constituía la estación meteorológica más meridional de Europa.
Descripción y características

De estilo renacentista.
Estado de conservación
Actualmente se encuentra abandonado y con un acelero notable de su destrucción. Aun recuerdo cuando estaban los militares. No era raro ver por esos parajes de tal fortaleza a jabalies que vagaban a sus anchas.

El cerro y castillo de Santa Catalina es un enclave histórico y monumental que, junto con futuros usos museísticos, se convierten en un nuevo aliciente turístico para Tarifa.
Protección
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía.
Fortificaciones próximas

* Castillo de Guzmán el Bueno
* Muralla abaluartada de Tarifa
* Muralla de Baelo Claudia
* Muralla de la Almedina
* Torre de Cabo de la Plata
* Torre de Guadalmesí
* Torre de Las Palomas
* Torre de Punta Camarinal
* Torre del Rayo
* Torre de La Peña (La Peña)

Fuentes, colaboradores y otras webs de interés

* Castillos de Cádiz (www.ibercastillos.org)
* Photo album of Castillo de Santa Catalina (Spanish Castles - CastillosNet)
* Monumentos de Tarifa (www.monumentalnet.org)
* Tarifa (Pueblos de España - BankHacker)
* Foro de Tarifa (Foro Ciudad)

jueves, 2 de septiembre de 2010

CASTILLO DE TARIFA. NUEVAS REVELACIONES

Pruebas de Carbono 14 realizadas en el Castillo de Guzmán el Bueno ubicado en la ciudad española de Tarifa, revelan que este monumento podría ser doscientos años más antiguo de lo que se creía.
fUENTE: Canal Sur. Andalucía 11/03/2010

miércoles, 1 de septiembre de 2010

PRERROGATIVA POR LA QUE NUESTRA CIUDAD OBTUVO VOTO EN LAS CORTES

PRERROGATIVA POR LA QUE NUESTRA CIUDAD OBTUVO VOTO EN LAS CORTES.
Tarifa obtuvo el honor de votar por vez primera en las Cortes que se celebraron en Madrid el año 1391. Como verá el lector el documento que a continuación expongo, me permito ponerlo en conocimiento por su indudable valor histórico, ya que honra al pueblo que nos vio nacer y a la memoria de mi padre Don Jesús Terán Gil Cronista Oficial de la Ciudad.
Tarifa lejos de la vulgaridad, tuvo siempre nombre en la historia patria: puede afirmarse con orgullo que la ciudad que inmortalizara Guzmán, tiene un abolengo, rancio y justificado entre los nobles, leales y heroicas ciudades españolas.
El indicado documento fechado en Tarifa el 18 de Marzo de 1833. Dice así:
Señor:
El Ayuntamiento, de vuestra noble y leal ciudad de Tarifa como su autoridad tutelar, defensora de sus regalías y privilegios consignados en la historia; a V.M respetuosamente expone: Que siendo uno de los más honoríficos el acercarse a los pies del trono por medio de sus Procuradores para consolidar y afirmar con su voto en las Cortes, los derechos de su monarcas; Tarifa Señor; bien fuera por su antigüedad, ora por su localidad, bien por los distinguidos servicios que prestó a sus soberanos, no sólo en defensa que de ella hizo su caudillo, Guzmán el Bueno con la lealtad que es notoria, sino en la nó menos valiente batalla contra los Aganeros en 1340 conocida por la “Victoria de Tarifa o Salado” que aun celebra la Santa Iglesia de Toledo; Tarifa ganó el honor de votar en las cortes celebradas en Madrid en 1391 entre los 124 procuradores por las 43 ciudades y villas, convocadas con ocasión de nombrar tutor en la minoridad de Enrique III, por haberse extraviado las catas de la de Guadalajara en 1390 que reconocían los que Juan I nombraba en su testamento par su hijo Enrique. Y si tal rango ocupó esta ciudad desde añejos años ¿Cón cuanta más razón, no debería ganarlo en la actualidad que ha añadido a aquellos servicios la lealtad más acendrada y pronunciada en la Guerra de la Independencia sosteniendo a fuer de tal un sitio a brecha practicada contra las huestes de Napoleón por defender los soberanos derechos de V.M. y su Regia dinastía? El ansia del vecindarios de esta ciudad para sostenerlos a todo trance y por cuantos medios estén a su alcance es por lo que a su nombre este Ayuntamiento.
AV.R.M. rendidamente suplica; se digne declarar que Tarifa goce la prerrogativa que antes gozó de representar en Cortes por medio de sus Procuradores.
Gracias que espera de la clemencia de V.M. por cuya interesante vida clama esta Corporación al Todo Poderoso.
Tarifa 18 de Marzo de 1833.


Tal fue el documento que Tarifa elevó al rey don Fernando VII pocos meses antes de morir lo que aconteció en el citado año de 1833, legando su muerte la guerra civil que duró siete años por el derecho de sucesión que termino con la abolición de la “Ley salica” sucediéndole en el trono entonces su hija la reina Isabel II.

MIRANDA SARDI: PERSONAJES ILUSTRES. GENERACIÓN DEL 27

D. JOSÉ MIRANDA DE SARDI
José Miranda de Sardi, nació en Chipiona el 11 de febrero de 1899, fue un escritor importante en la generación del 27 y uno de los máximos exponentes de la poesía social de aquella época. Nació en el seno de una familia campesina, sus estudios los realizó él sólo libremente, y sin más dirección pedagógica que la de su afanosa voluntad.
Por azares de la vida llegó a Barbate por 1923 donde creó los periódicos “El Heraldo de Barbate “ y la “Independencia de Barbate”. En 1930 se muda a Tarifa donde funda el periódico “El Progreso”. En 1933 José Miranda de Sardi se marcha a Cádiz, donde muere el 8 de agosto de 1936, víctima de sus ideas, siendo primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de la capital.
El Pleno del Ayuntamiento de Chipiona en sesión extraordinaria celebrada el 16 de septiembre de 1983 a instancia de su Delegado de Cultura, aprueba imponer el nombre de “Poeta José Miranda de Sardi” a la calle hasta entonces denominada “La Oca”.

miércoles, 25 de agosto de 2010

EL ENTERRAÓ: Yo no le deseo la muerte a nadie, pero a mi que no me falte trabajo.

La muerte es parte de la vida.Y ésta tiene y tuvo sus usos y costumbres.Eran tiempos, donde la muerte tenia color.Negro era el suyo.Negro era el vehículo destinado a trasportar al muerto al cementerio,un carruaje tirados por caballos.Negros eran ellos y sus aperos.Negro era la vestimenta del Conductor.En la Iglesia ,Negro era el color de la vestimenta del sacerdote oficiante.Negro era el catafalco sobre el que descansaba el féretro y Negro eran los túmulos que se colgaban del techo y paredes laterales del templo al momento de la misa de cuerpo presente y/o del responso.Negro era el Crespón qué, colocado en la puerta de entrada identificaba el domicilio donde se había producido el deceso.Negro el color de la vestimenta de las mujeres y las viudas qué, usarían al menos por un año las primeras y, por el resto de sus días las segundas. Negro seria el Brazalete que usarían los hombres,en el brazo izquierdo los mas allegados, en especial los viudos.-En ese contexto el funebrero tenia un papel fundamental que cumplir,prestar el servicio, qué,a su vez ,era su modo de vida.Se había popularizado la risueña frase que algún funebrero había acuñado.”Yo no le deseo mal a nadie, pero que a mi no me falte el trabajo”.

martes, 20 de julio de 2010

MANTO Y SAYA

Bella estampa de la mujer tarifeña. Esa mujer con manto y saya. Esta postal ha sido cedida por Manuel Gonzalez Luque.

martes, 22 de junio de 2010

ORIGEN DEL NOMBRE DE NUESTRAS CALLES

En breve saldrá a la luz un pequeño tríptico que recogerá parte de nuestra historia Local.
(ES OTRA MANERA DE HACER HISTORIA)

Todo tiene un por qué y un origen. Las calles, nuestras calles no iban a ser menos. Cáda rótulo que lleva una calle, plaza o plazoleta de tarifa tiene su por qué. No están puestos por gusto. Detrás de cada nombre de nuestras calles hay una historía, una historía a veces local, que es la historía que los tarifeños debemos conocer, porque la Historía con mayuscula, la Historía de España viene en cualquier libro de texto. A nosotros, a ustedes, lo que les interes es esa historía local que es la que hace posible la otra historía, la de España.

Comenzaremos desde la PARROQUÍA DE SAN MATEO APOSTOL, actualmente es la parroquia más moderna de Tarifa, se levanta en pleno centro del casco antiguo, en las cercanías de la desaparecida puerta del Retiro, sobre la orilla sur del antiguo cauce del río que cruzaba la ciudad, en una calle que recibe el popular nombre de La Calzada, lugar de paseo y esparcimiento de los ciudadanos tarifeños desde época muy antigua.
Comenzó a construirse en el año 1527 a expensas del primer Marqués de Tarifa y adelantado mayor de Andalucía, don Fadrique Enriquez de Ribera. Este don Fadrique era hijo de don Per Enriquez y doña Catalina de Ribera.Pero ocurrió que los tarifeños le pusieron un pleito al marqués y le escribieron al rey Felipe II para que le quitara el señorío, lo que consiguieron, entonces el marqués paralizó la obra de la parroquia por lo que tuvieron que continuarla los tarifeños con mil apuros este es el motivo de su tardanza, pues se finalizó en 1555, aun cuando ya en 1539 se administraba sacramentos en ella. La portada es de dos siglos después , ya que se hizo en 1778, gracias a un regidor o alcalde de aquella epoca llamado Isidro de Peralta y Roja., este mismo señor acometió las obras de reforma en la muralla que rodea la ciudad y existe una lapida en el torreon llamado de los maderos que así lo certifica: Este torreón es el mismo que está junto al tunel del desague del arroyo del Angorrilla, también llamado arroyo del papel, porque junto a él hubo pudo encontrarse una fabrica de celulosa para hacer papel que se nutría de los eucaliptos sembrados en el Olivar, Y este Olivar era así llamado por los olivos que también hubo para producir aceite y que molturaban sus aceitunas en una almazara o molino de aceite.

Junto a esta parroquia mayor, están calles como Independencia, General Copons y Asedio, todas ellas en conmemoración al sitio de Tarifa, cuando los franceses tenían sitiada la ciudad en 1811 hasta el 5 de enero de 1812, por lo que hay una placa conmemorativa en aquella parte de la muralla junto a donde se encuentra la Guardería Infantil.

Famosa Plaza de LOS PERDONES, se llamó Batalla del Salado; Plaza de Sagasti y últimamente plaza de Oviedo en homenaje al batallón de Oviedo, y el titulo de la Plaza del Perdon lo coge, porque cuando siglos atrás los reos o prisioneros que llegaban a unas cadenas que habian puestas, como en muchos sitios, por ejemplo Sevilla, y las traspasaba, quedaba perdonado de cualquier delito que se le imputase. Ya por Privilegio de Alfonso XI de fecha 3 de Octubre de 1333 concede a Tarifa el derecho de asilo, esto era porque Tarifa al vivir cerca de los árabes y ante el temor de invasión, en tarifa se necesitaba mucha gente para defenderla, así por medio de este privilegio se concedía el perdón de cualquier querella pasada, a todo aquél que viniese a Tarifa y permaneciese un año y un día.